La organización Handicap International ha elaborado recientemente un
informe que, por primera vez, ofrece datos concretos y documentados
sobre las víctimas de las bombas de racimo en todo el mundo.
Existen
grandes dificultades para acceder a esta información. Sin embargo, este
informe ha documentado 11.044 muertes confirmadas, que pueden ser
atribuidas directamente a las bombas de racimo. Se trata sólo de
víctimas confirmadas y no de estimaciones o extrapolaciones, por lo que
esta organización calcula que el total, en los 23 países analizados,
puede ascender a unas 100.000.

Un
98% de estas muertes fueron civiles, frente a números muy bajos
correspondientes a militares y personal dedicado a tareas de desminado.
La mayoría de esas víctimas civiles se producen cuando las personas se
dirigen a sus actividades diarias o su trabajo o incluso, como sucedió
en Líbano, cuando se acercaban a sus casas para valorar la magnitud de
los daños causados por los bombardeos.
Países donde se han utilizado bombas de racimo: