Los Gobiernos están obligados por el Derecho Internacional Humanitario a proteger a los civiles durante los conflictos. Pero la historia muestra que las reglas generales del DIH no son suficientes para proteger a los civiles de ciertas armas que no distinguen entre objetivos civiles y militares o que causan un excesivo daño humanitario. Por esta razón se firmó el Tratado contra las minas antipersonales en 1997, y por la misma razón los Estados deben prohibir las bombas de racimo.
Debido a que los Gobiernos no fueron capaces de hacerlo en el foro donde tradicionalmente se han discutido cuestiones de armas y desarme (la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales, CCW), Noruega tomó la iniciativa en febrero de 2007 y lanzó el llamado Proceso de Oslo. Fue impulsado por este país y algunos otros, y se celebraron una serie de conferencias internacionales que precedieron a la Conferencia Diplomática de Dublín, de mayo de 2008. Allí, más de 100 países apoyaron el texto de un Tratado Internacional de prohibición de las bombas de racimo.
Todos estos países, e incluso aquellos que no estaban presentes en Dublín, están invitados a la ceremonia donde el Tratado se abrirá a la firma de los Estados, y que tendrá lugar en Oslo el 2 y 3 de diciembre de 2008.
Calendario de Conferencias del Proceso de Oslo
- Febrero de 2007, se lanza el proceso en Oslo (Noruega)
- Mayo de 2007, Conferencia de Lima (Perú)
- Diciembre de 2007, Conferencia de Viena (Austria)
- Febrero de 2008, Conferencia de Wellington (Nueva Zelanda)
- Mayo de 2008, Conferencia Diplomática de Dublín (Irlanda)
- Diciembre de 2008, se abre a la firma el Tratado que prohíbe las bombas de racimo.
Pincha aquí para acceder a la declaración de Oslo.
Pincha aquí para acceder a la declaración de Wellington (inglés).
Pincha aquí para acceder al texto del proyecto de Convención sobre bombas de Racimo.
Pincha aquí para acceder al texto del Tratado.