Los bosques y sus suelos son enormes almacenes de carbono, más que cualquier otro ecosistema terrestre. Los bosques tropicales, donde más acelerada está siendo la deforestación, contienen el 40% de todo el carbono del planeta y juegan un papel vital en la mitigación de la creciente inestabilidad del clima.
La deforestación y la degradación de los bosques suponen primero la liberación a la atmósfera del carbono presente (quema, degradación de los suelos, etc.) y, en segundo lugar, una merma o eliminación total de la capacidad de fijación de CO2 de la masa forestal. Los bosques absorben CO2, actuando como un "sumidero" pero cuando se deterioran o destruyen se convierten en una "fuente", liberando CO2 a la atmósfera.
Es un círculo vicioso. La deforestación envía a la atmósfera gases de efecto invernadero, así como provoca alteraciones en el ciclo hidrológico, merma en la función reguladora del clima de las masas forestales, etc. incrementando el cambio climático. El cambio climático, a su vez, genera extremos climáticos, sequías, inundaciones, incendios, plagas, cambios en la distribución de especies, extinción, etc., desertificación, pérdida de bosques... en definitiva, más deforestación.
En conclusión: el cambio climático agudiza los problemas de los bosques y favorece la deforestación. Y más deforestación supone más cambio climático.
Algunos datos relevantes:
Imagen de la deforestación sufrida por la selva amazónica en la región de Pará (Brasil)
En los últimos 3 años más de 6 millones de hectáreas de bosque tropical amazónico en Brasil han sido arrasados para sembrar soja y crear pastos para el ganado. Según el Instituto de Pesquisas Espaciales de Brasil (INPE) de seguir el ritmo actual de deforestación la Amazonia perdería el 40% de su cubierta forestal. Esto supone: a) un proceso irreversible de sabanización; b) un incremento de la temperatura local em 4º C; c) la reducción de las precipitaciones en 24%. Esta situación supondría la puesta en la atmósfera de 5 años de emisiones globales actuales de GHG.
- Las selvas de la RD del Congo acumulan el 8 % del carbono almacenado en los bosques del planeta. Son el mayor almacén de Africa y el cuarto del planeta. Las estimaciones de deforestación para Africa central para 2050 auguran que, sólo en la RD del Congo, se liberarán 34.400 millones de toneladas de CO2.
- Indonesia es el tercer país emisor de gases invernadero debido a la deforestación. La degradación y quema de los bosques de turberas de Indonesia causan al año la emisión de, 1,8 mil millones de toneladas (Gt) de gases de efecto invernadero. Sólo la destrucción de las turberas de Indonesia producen casi el 4% de las emisiones globales de GEI. Es decir, menos del 0.1% de la superficie terrestre emite el 4% de las emisiones globales de estos gases. Si se destruyeran los bosques de turberas en Riau (de tamaño aproximado de Extremadura) el resultado de emisiones de gases de efecto invernadero podrían equivaler al total de las emisiones globales del planeta en un año.