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Cultivo tradicional de arroz en Calasparra.

Cultivo tradicional de arroz en Calasparra.

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La cuenca del Segura no es deficitaria. Según los cálculos de Greenpeace utilizando datos de la administración, la cuenca del Segura podría disponer de 308hm3/año, que podrían ser utilizados para dotar a los ríos de los caudales naturales y ecológicos necesarios y para recuperar los acuíferos sobreexplotados.

El informe de Greenpeace: "El negocio del agua en la cuenca del Segura" concluye que:

- El problema más significativo de la cuenca es la mala gestión del agua.

- La propia Administración reconoce la existencia de más de 65.500 ha de regadíos ilegales en la cuenca, sólo entre 1996-2006 (no están contabilizados los de 1986-1996). Los regadíos ilegales reconocidos por el Ministerio de Fomento gastan 632 hm3/año de agua, lo que consume una población de 10,5 millones de personas.

- Los regadíos tradicionales son los grandes perjudicados en beneficio de las nuevas extensiones de regadíos de las grandes empresas agrícolas, que también tienen intereses en el sector inmobiliario.

- La Administración permite el robo de agua y el denominado canje de caudales. Los caudales robados de ríos y acuíferos se venden entre particulares en el mercado negro.

- La Administración de Justicia no actúa. Los expedientes por extracciones ilegales y cobros ilegales de subvenciones sólo se tramitaron a partir de 2003, después de que la Fiscalía de Medio Ambiente de Madrid abriera una investigación.

- La salinización de los suelos es el principal problema de contaminación de las aguas superficiales y subterráneas. La excesiva superficie agrícola, que utiliza nutrientes químicos, herbicidas y pesticidas, es la principal responsable de esta situación.

- A pesar del esfuerzo realizado en la última década, las depuradoras (cuando existen) han quedado subdimensionadas y obsoletas debido a la gran demanda que generan los nuevos complejos urbanísticos y a los campos de golf.

- La cuenca podría reutilizar el doble de aguas residuales de las que emplea ya. Según los cálculos de Greenpeace existen 100 hm3/año de aguas residuales que son vertidas a cauces y costas que ni se depuran ni se reutilizan.