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La especulación urbanistica es una de las mayores amenazas al río 
Guadiana en su desembocadura.

La especulación urbanistica es una de las mayores amenazas al río Guadiana en su desembocadura.

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La parte baja del río Guadiana posee unos valores paisajísticos y culturales excepcionales. A pesar de ser frontera entre España y Portugal, apartado de las grandes rutas turísticas y con la densidad de población más baja de Europa, el desenfreno urbanístico y especulador ha alcanzado este lugar poniendo en peligro el que seguramente es el tramo de desembocadura fluvial mejor conservado de España.

Actualmente, la margen española del Guadiana está en el punto de mira de empresas como Fadesa (Ayamonte), Martín Berrocal (Sanlúcar de Guadiana) e Ingeconser S.A y Turismo Residencial Golf S.L (El Granado), que pretenden extender el modelo urbanístico de la costa mediterránea al último rincón del río Guadiana. Hasta doce campos de golf, más de 10.000 viviendas, y varios hoteles de lujo, centros comerciales y puertos deportivos se encuentran proyectados.

La margen portuguesa, tanto del Baixo Alentejo como del Algarve, son espacios protegidos. Sin embargo, la presión urbanística también alcanza este lado del río y ya se han planteado diversos megaproyectos urbanísticos-turísticos, como Almada de Ouro Golf & Country Club, Corte Velha, o Ponta da Areia, que amenazan con cubrir de ladrillos e infraestructuras las zonas del Guadiana que todavía no están protegidas.

El Bajo Guadiana también sufre problemas relacionados con vertidos y contaminación, especialmente desde el año 2002 como consecuencia de la construcción y del llenado del embalse de Alqueva. Algunos municipios como Alcoutim, Ayamonte o Castro Marin no depuran correctamente sus aguas. A esto hay que sumar los numerosos vertidos industriales que se producen en la zona del estuario.

Demandas de Greenpeace

al Ministerio de Medio Ambiente de España:

* que establezca una figura de protección integral de toda la margen española del Bajo Guadiana, desde la desembocadura del Chanza hasta Ayamonte, que permita la conservación de este espacio natural, similar a la que existe en la orilla portuguesa.

* que abra una investigación sobre las irregularidades cometidas en las obras iniciadas en El Granado, para llevar a cabo la depuración de responsabilidades de los implicados en este caso.

* que se lleve a cabo el deslinde del Dominio Público Hidráulico, con el fin de respetar sus límites y preservar los márgenes del río de posibles agresiones y ocupaciones ilegales.

a la Junta de Andalucía
* que que paralice de inmediato e impida la destrucción de las riberas del Bajo Guadiana bajo la amenaza de la fiebre especuladora y urbanizadora. Para ello, es imprescindible que modifique los Planes de Ordenación Urbanística (PGOU) de los municipios afectados y los ajuste a los correspondientes a espacios naturales protegidos.

a la Junta de Andalucía y a los Ayuntamientos

* que se ponga en marcha un plan de depuración de las aguas residuales urbanas de los municipios ribereños que vierten al río, realizando un seguimiento de la calidad de agua para que estén dentro de los límites de la Directiva Marco del Agua

a la Diputación Provincial de Huelva

* que se complete la restauración de los terrenos afectados por las obras ilegales de El Granado.

al Ministerio de Medio Ambiente portugués

* que declare la Ribeira de Vascao y Ribeira de Foupana como ríos escénicos, para que no exista intervención en los mismos y puedan conservarse intactos.

* que se proteja toda la ribera portuguesa del Guadiana, incluida toda la ribera de Castro Marín que amenaza el entorno natural de la desembocadura.

a la Comisión de Coordinación y desarrollo regional y a los municipios portugueses del Algarve

* que paralicen el desarrollo desenfrenado previsto para la margen portuguesa del Guadiana.

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