La mala calidad de las aguas del Guadiana impide a la población vivir y disfrutar del río como hace tan sólo unas décadas.
El río Guadiana, a su paso por Extremadura, conforma un amplio valle con un cauce bien definido. Sus aguas riegan fértiles vegas junto a las que se han asentado importantes núcleos urbanos como Badajoz o Mérida. Sin embargo, varias amenazas hacen peligrar su buen estado ecológico.
La falta de depuración de vertidos residuales urbanos e industriales es el principal problema que sufren las aguas del Guadiana en Extremadura. El volúmen e intensidad de los vertidos urbanos e industriales hace que la calidad del agua del río sea mala. Don Benito, Villanueva de la Serena, Almendralejo, Medellín, Mérida y Badajoz son algunos ejemplos de municipios que no depuran correctamente sus aguas. Los embalses de Brovales, Proserpina, Alange y Nogales, entre otros, se encuentran contaminados como consecuencia de los vertidos.
La introducción de especies invasoras supone un grave problema para la conservación de los hábitats acuáticos. El 41% de las especies de peces del Guadiana extremeño son introducidas, lo que lo sitúa en el primer lugar a nivel nacional. La expansión más espectacular la protagoniza el jacinto de agua o "camalote", incluído en la lista de las 100 especies más invasivas del mundo. Los primeros brotes se detectaron en este tramo del Guadiana en 2003 llegando a ocupar 75 km de cauce en 2005. Pese a que este años se ha controlado su expansión, se debe mantener un seguimiento contínuo.
La alteración de los cauces por la actividad de las graveras, el uso de las orillas como vertederos o la actividad minera en Monesterio son otras de las amenazas del buen estado del Guadiana.
Demandas de Greenpeace
A la Junta de Extremadura y a la Confederación Hidrográfica del Guadiana:
* que controlen y supervisen las actividades mineras de extracción de áridos de cauces y terrazas fluviales, impidiendo las más agresivas con el medio acuático. Se asegure que una vez terminada esta actividad, la empresa correspondiente se encarga de la restauración de la zona,
* que lleve a cabo un plan de regeneración del bosque de ribera mediante especies autóctonas, lo que permitiría a los ríos recuperar, en parte, su poder de autoregeneración y autodepuración,
* que cree zonas fluviales protegidas y desarrolle medidas de conservación para la icitiofauna autóctona.
A la Junta de Extremadura y Ayuntamientos:
* que lleven un mayor control de y restauración de los vertederos incontrolados de basuras y escombros,
* que acometan un plan para depurar los vertidos urbanos de las diversas localidades, que a lo largo del río, vierten sus aguas residuales.
* que revisen el dimensionado de las depuradoras que vierten sus efluentes al río con elevada carga de nutrientes y con sistema de depuración inadecuados.
A la Confederación Hidrográfica del Guadiana:
* que revise de la autorización de explotación de la empresa Río Goldmines en Monesterio
* que impida el trasvase privado de agua del Guadiana al Guadalquivir,
* que deslinde y haga respetar la zona de Dominio Público Hidráulico,
* que desmantele las infraestructuras abandonadas y obsoletas (azudes, escolleras, maquinaria...) que se hallan distribuidas a lo largo de las orillas y riberas del Guadiana.