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Sellado el desvío del rio Irati. Reanudación de los trabajos para 
proceder a la inundación del embalse de Itoiz, Navarra.

Sellado el desvío del rio Irati. Reanudación de los trabajos para proceder a la inundación del embalse de Itoiz, Navarra.

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En 1993, comenzó a construirse el embalse de Itoiz, con el pretexto de poner en marcha miles de hectáreas de regadío más de 53.000, al sur de Navarra. También para el abastecimiento industrial y urbano de las comarcas de Pamplona y Tudela; agua que se transportaría a través del Canal de Navarra. La construcción de la presa se inició aunque aún no se habían aprobado ni el Plan Hidrológico Nacional ni el Plan Nacional de Regadíos.

La presa se sitúa sobre el río Irati, a unos dos kilómetros de Aoiz, en el pre-pirineo navarro. La altura del muro del embalse es de 135 metros, la superficie a inundar, 1.099.5 hectáreas, y se embalsarían 418 Hm3.

El inicio de las obras produjo una importante contestación social en contra del embalse. Los eventos más importantes de la misma están recogidos en el siguiente archivo cronológico: ITOIZ, una lucha de más de 15 años

En enero de 2004 se inicia el llenado de Itoiz según establece el Programa de Puesta en Carga del embalse aprobado por el Ministerio de Medio Ambiente. En el mes de julio se denuncia la existencia en el muro de la presa de importantes grietas y filtraciones, a la vez que se constatan estas deficiencias estructurales comienzan a producirse los primeros terremotos en la zona (desde el día 2 de julio). El 18 de septiembre tiene lugar un importante terremoto de 4.6 grados en la escala de Richter, uno de los mayores seísmos en la historia de Navarra. A finales de 2004 se han registrado, en los alrededores de Itoiz, mediante la red de sismógrafos del Instituto Geográfico Nacional más de 200 terremotos.

Desde el inicio de estos episodios son varias las voces que apuntan una causa directa entre el llenado del embalse y la sismicidad. Posteriores informe científicos realizados por las universidades de Zaragoza y Oviedo, así como por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas confirman la existencia de “sismicidad inducida” a causa de la carga del embalse. Este fenómeno se produce como consecuencia de la reactivación de fallas y fracturas situadas en el subsuelo de Itoiz. Diversos estudios geológicos y geotécnicos previos a la construcción del embalse ya describían la existencia de una importante falla que cruzaba el cauce del río Irati. Sin embargo, las administraciones implicadas en la construcción de la presa no tuvieron en cuenta los riesgos que para la viabilidad técnica del proyecto tenían la existencia de estas fallas.

A todo ello se suma la demostrada inseguridad de la ladera izquierda sobre la que se asienta la presa (puesta de relieve por varios informes técnicos independientes), que podría desestabilizar y producir un importante deslizamiento como consecuencia de la importante sismicidad producida por la carga del embalse.

A la vista de la situación de inseguridad la Ministra de Medio Ambiente, Dª Cristina Narbona, ha encargado nuevos informes independientes para evaluar el riesgo de continuar con las operaciones de llenado de Itoiz. Sin embargo, en este caso el principio de precaución debería prevalecer a intereses económicos y especulativos, pues no se puede someter a las miles de personas que viven en el área de influencia del embalse a una situación de peligro constante. De nuevo se demuestra que embalses y trasvases responden a un modelo caduco de gestión que reduce la disponibilidad de agua, no consigue mantener su calidad y pone en peligro a las personas y el medio ambiente.