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Muro de la presa de Itoiz

Muro de la presa de Itoiz

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Las grandes presas deben presentar siempre un último certificado de garantía: LA SEGURIDAD TOTAL En 1979, el Congreso Internacional de Grandes Presas incluyó una comunicación donde planteaba la existencia, de media en España, de un 6% de presas afectadas con accidente grave o rotura. Actualmente, para las aproximadamente 1.200 grandes presas existentes, se calcula un 6,5% de presas con accidente grave o rotura.

Los intereses de las empresas constructoras y eléctricas, la falta de rigor de los estudios geológicos y geotécnicos previos a la aprobación técnica de los proyectos de construcción de nuevas presas y embalses (Itoiz, Santaliestra, recreciemento de Yesa...) así como la obsolescencia y falta de mantenimiento de las infraestructuras ya existentes ponen en cuestión la seguridad y el rigor de la aprobación y construcción de estas infraestructuras. Tous, Aznalcóllar, Leguaseca, Orjales, Almendricos, etc... son ejemplos que ponen en entredicho la seguridad y el mantenimiento de estas grandes obras.

La clasificación de las presas compete a la Dirección de Obras Hidráulicas y Calidad de las Aguas del Ministerio de Medio Ambiente, para su clasificación, existe el Reglamento Técnico sobre Seguridad de Presas y Embalses aprobado en 1996. Este reglamento clasifica las presas en varias categorías:

En función del tamaño:
Grandes presas o pequeñas presas. Se consideran grandes presas las que tengan altura superior a 15 metros, capacidad de embalse de 1 millón de m3 etc...
En función del riesgo potencial que pueda derivarse de su posible rotura:
Categoría A -de máximo riesgo- corresponde a las presas cuya rotura o funcionamiento incorrecto puede afectar gravemente a núcleos urbanos o servicios esenciales, o producir daños materiales o medioambientales muy importantes.
Categoría B pueden ocasionar daños materiales o medioambientales importantes o afectar a un reducido número de viviendas.
Categoría C pueden producir daños materiales de moderada importancia y sólo incidentalmente pérdida de vidas humanas.

Es necesario que todas las presas que hayan sido clasificadas de acuerdo con el riesgo potencial, en las categorías A o B deberán disponer de su correspondiente >b>Plan de Emergencia ante el riesgo de avería grave o rotura así como disponer de unas normas de explotación.

En 1999 sólo el 40% de las presas del Estado y el 20% de las presas privadas tenían redactadas las normas de explotación pero ninguna estaba aprobada.
A finales del año 2000, el 50% de las presas españolas tendrán más de 40 años.
En marzo de 2001 solamente se habían clasificado 313 grandes presas –268 en la Categoría A- de las más de mil existentes, ninguna de ella contaba con la implantación del Plan de emergencia preceptivo.

La seguridad del embalse de Itoiz: CATASTROFE ANUNCIADA
Diferentes informes realizados por técnicos del Ministerio de Medio Ambiente y la Confederación Hidrográfica del Ebro -uno de ellos fechado en diciembre de 1989 “Informe sobre las posibilidades de deslizamiento de la ladera izquierda del embalse de Itoiz” o los realizados por técnicos independientes para la Coordinadora de Itoiz han demostrado la inestabilidad de las laderas donde se asientan las obras de la presa en Itoiz.

Tres informes técnicos advierten de la inseguridad de la presa por la inestabilidad de las laderas y la posibilidad del corrimiento de tierras donde se sitúa el estribo izquierdo del muro, llegándose a valorar en más de veintitrés millones los metros cúbicos de materiales que pueden deslizarse provocando la rotura de la presa. El informe realizado por el ingeniero Arturo Rebollo y CIVILTEC, SA. visado por el Colegio de Ingenieros de Caminos Canales y Puertos de Cataluña llega a describir 7 riesgos catastróficos asociados al llenado de la presa de Itoiz.

Con esta situación, de llenarse el pantano, las poblaciones situadas aguas abajo, desde Aoiz y Ecay hasta Sangüesa se encontrarían bajo un severo riesgo de inundación, que en caso de rotura de la presa los efectos se dejaran sentir en la ciudad de Zaragoza llegando hasta el embalse de Mequinenza 400Km. aguas abajo del embalse.