Estás en:
Una extensión de 1.645 hectáreas de selva deforestada ilegalmente para plantar soja en Gleba do Pacoval, Estado de Pará, Brasil.
Ampliar imagen
2005: en abril, Greenpeace presentó su informe Devorando la Amazonia donde se describe el viaje de la soja desde el corazón de la Amazonia, donde desaparecen enormes extensiones de selva para cultivar soja, hasta Europa, donde la soja es utilizada mayormente como pienso para alimentar al ganado.
La investigación de Greenpeace reveló que la desaparición de la selva para cultivar soja no era el único conflicto. Los grandes hacendados de soja son responsables de delitos como el trabajo forzado (esclavitud en versión moderna) y la invasión de tierras indígenas.
El papel de España: Cargill, el mayor gigante del negocio mundial de materias primas agrarias, tiene en España 20 instalaciones de formulación, producción y distribución de pienso, comercio de materias primas e ingredientes alimentarios. En España, Cargill es la segunda empresa en importación de procesado de habas de soja y el tercero en importación de harina de soja.
2006: tras una intensa campaña de Greenpeace, el 24 de julio de 2006 las grandes empresas exportadoras de Soja de Brasil hicieron público un acuerdo por el que se establece una moratoria de dos años durante la cual no compraría soja procedente de cultivos implantados en zonas recientemente deforestadas en la Amazonia.
2007: A finales de ese año, los datos de deforestación en la Amazonía pusieron en duda la política del gobierno brasileño en esta cuestión. Después de varios años con noticias positivas y datos esperanzadores, cerca de 7000 km2 de selva desaparecieron entre agosto y diciembre de 2007.
2008: En junio, Greenpeace celebra la decisión de ampliar un año más la actual moratoria de soja en la Amazonia, decisión en una conferencia de prensa conjunta de la Asociación de Productores de Soja (Abiove), el nuevo ministro de Medio Ambiente de Brasil, Carlos Minc, Greenpeace y otras organizaciones.
La moratoria en vigor prohíbe la compra de soja procedente de áreas recientemente deforestadas en el interior de la Amazonia o de soja producida de granjeros que utilizan trabajo forzado. Dicha moratoria ha sido extendida ahora hasta julio de 2009.
Greenpeace, junto con otras ONG, continuará colaborando con Abiove para reformar la actividad del sector de la soja en la Amazonia. Sin embargo, Greenpeace defiende que la extensión de un año de la moratoria puede no ser suficiente para establecer los controles y herramientas necesarias para asegurar que la producción de soja no suponga más deforestación.
Una alianza de empresas europeas, lideradas por McDonald`s, Marks & Spencer y Carrefour también se han felicitado por la ampliación de la moratoria y han hecho público una declaración renovando su compromiso con la Amazonia. En Brasil, las compañías Wal-Mart, Sadia y Yoki también apoyan esta moratoria.
La destrucción de las selvas tropicales es responsable de cerca de la quinta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, segunda fuente de emisión después del sector energético. El 75% de las emisiones de Brasil proceden de la destrucción de los bosques, lo que hace de este país el cuarto país emisor de gases de efecto invernadero.
Informe relacionado: Devorando la Amazonia
Últimas noticias sobre la moratoria: Newsletter Amazon Bulletin