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Mapa de la Amazonia brasileña. En rojo las áreas deforestadas antes de 
2006.

Mapa de la Amazonia brasileña. En rojo las áreas deforestadas antes de 2006.

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La Campaña Amazónica de Greenpeace ha trabajado desde su origen en estrecha colaboración con la población local y las comunidades indígenas. En septiembre de 2001, ayudamos al pueblo Deni en la demarcación de sus tierras, consiguiendo que el Gobierno Federal reconociera estos trabajos y aceptara las demandas legítimas de este pueblo indígena.

En 1997, Greenpeace detectó gran cantidad de talas ilegales en la región de Porto de Móz (Estado de Pará, Brasil), en las cuales estaba envuelta una parte de la comunidad local, manejada las madereras. Poco después tuvimos conocimiento de la existencia de un movimiento de resistencia que proponía la creación de una reserva extractiva para beneficio de las comunidades. Dicho movimiento había pedido al IBAMA (Instituto Brasileiro do Meio Ambiente e dos Recursos Naturais Renováveis) la creación de una reserva, (que denominaron Reserva Extractivista "Sempre Verde") pero no había obtenido respuesta de las autoridades. Greenpeace decidió involucrarse y apoyar su lucha.

Historia de la región
Porto de Móz es un municipio situado en la desembocadura del río Xingu en el Amazonas, en el Estado de Pará, Brasil. Tiene 22.000 habitantes, de los cuales 14.000, más de la mitad, viven en zonas rurales.

La ocupación de la región ocurrió durante el "Ciclo de la Borracha", en los años 40, con la emigración nordestina. Las personas vinieron a trabajar como serengueiros, en la extracción del látex. Hasta la década de los 70 no había explotación comercial de madera en la región, y la madera era cortada con hachas y extraída manualmente del bosque. A partir de 1995, con la disminución de la oferta de madera en grandes centros productores del estado - como Breves, Portel, Paragominas y Tailândia - la región de Porto de Móz pasó a ser vista como el "paraíso de la madera". El área, con muchas zonas intactas y de fácil acceso, no ofrecía problemas con el IBAMA, que no tenía recursos suficientes para la fiscalización o con el municipio, ya que las autoridades locales también son madereros.

De la misma forma que los serengueiros fueron explotados por los "patrones de la borracha", las empresas madereras locales y los "nuevos patrones" continúan comprando madera a las comunidades y pequeños extractores, pagando mal, muchas veces en especies, a un precio irrisorio. Sin perspectivas económicas y sin información, las comunidades son forzadas a explotar su materia prima y venderla directamente a las empresas o sus intermediarios, todo ello en la ilegalidad. Para empeorar la situación, grandes empresas madereras de otras regiones están ocupando tierras y trayendo trabajadores de otras regiones.

El movimiento de resistencia
Con el fin de evitar el colapso de los recursos forestales y otros recursos de la región, nació en Porto de Móz el movimiento de resistencia "Comitê de Recursos Naturais de Desenvolvimento Sustentável de Porto de Móz". El Comité está representado por 4 entidades ejecutivas: Sindicato dos Trabalhadores Rurais, Associação dos Pescadores Artesanais, Associação de Mulheres Campo-Cidade e Colônia de Pescadores de Porto de Móz. También participan cuatro asociaciones comunitarias y la Iglesia Católica apoya el movimiento.

El comité y las comunidades rurales más organizadas desean crear una Reserva Extrativista (RESEX) en la región, permitiendo que la población local se legalice y a través de proyectos de desarrollo sostenible consiguen un mejor nivel de vida.

Las RESEX son áreas protegidas destinadas a la conservación y el manejo sostenible de los recursos naturales, realizado por las poblaciones locales que residen en el área. La responsabilidad de crear la RESEX es del Gobierno Federal, después de la solicitud por parte de las comunidades.

El área propuesta es de 2,2 millones de hectáreas, lo que la convertiría en la mayor del mundo. En el área propuesta existen 29 núcleos comunitarios que comprenden alrededor de 125 comunidades, en torno a 15.000 personas. La mayor parte del área está situada en el municipio de Porto de Móz, pero también incluye parte de los municipios de Prainha e Medicilândia, todos en el Estado de Pará. El área es vecina de Terra do Meio.

La propuesta tendría fácil aceptación si no fuera porque hay más de 20 empresas madereras trabajando ilegalmente en el área. Uno de los ríos de la zona es usado frecuentemente por suministradores de la empresa Eidai, una gran multinacional de capital asiático vinculada frecuentemente a la compra de madera ilegal.

Las comunidades del área presentan diferentes niveles de organización social y comprensión de lo que supone una RESEX y sus implicaciones sobre los recursos naturales y su calidad de vida. Existen desde comunidades que están al frente de la propuesta de crear la reserva extractiva, mostrando una gran concienciación, hasta otras comunidades que no han oído hablar del proyecto. El comité está trabajando en la concienciación y organización social de estas comunidades.

La implicación de Greenpeace
A comienzos de 2001, se empezaron a recoger firmas de la comunidad local en favor de la creación de la reserva, el primer paso de un largo proceso. En septiembre de 2001 se celebró en la ciudad de Porto de Móz el primer seminario para la creación de la reserva extractiva, con la presencia de 300 líderes de 125 comunidades de la zona. Greenpeace estuvo presente en la reunión y mostró su apoyo a la iniciativa. Fuera, una manifestación de madereros se oponían a la creación de la reserva.

Greenpeace realizó un mapa de la zona que está siendo utilizado por el IBAMA y otros agentes interesados. Se elaboró un pequeño proyecto para encontrar fondos de manera que los líderes del movimientos visitasen a las comunidades y contrarrestasen las mentiras de los madereros. Greenpeace Suiza consiguió para este proyecto 14,100. dólares. Un sociólogo de la Universidad de Pará y la Iglesia Católica aceptó trabajar en la organización social para la creación de la reserva y la búsqueda de alternativas y productos no maderables. En Noviembre de 2001 tuvimos que ayudar a un líder a abandonar la zona debido a las amenazas que pesaban sobre él.

A finales de 2001 Greenpeace solicitó al IBAMA la realización de 3 inspecciones en la región, durante los cuales se requisó madera y maquinaria, incluyendo alguna pertenecientes a grandes personajes conocidos en Porto de Móz.

Hay empresas madereras trabajando para el mercado interno (Cobem, Madenorte, Maturu, Cariny, Porto de Móz), otras para la exportación (Eidai, Tradelink, Nordisk, Marajó Island Business (US), Porbrás (Portugal)) y otras tres que forman parte del grupo conocido como "Santarém Five". Según nuestras estimaciones, 3 años después puede haberse agotado la madera comercial en esa extensa zona.

En Enero de 2002, durante la celebración del segundo seminario para la creación de la reserva extractiva, las empresas madereras boicotearon el acto, quemaron documentos, amenazaron a los líderes y acusaron a Greenpeace de tener oscuros intereses en la zona.


Informes relacionados

En apoyo del pueblo Deni

01 septiembre 2001