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Madera procedente de talas ilegales

Madera procedente de talas ilegales

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Greenpeace está comprometida con la certificación FSC y demanda a administraciones, empresas y consumidores que se comprometan con el objetivo de asegurar que los productos de origen forestal que consumen (madera, papel, etc.) proceden de una gestión sostenible que haya sido verificada por una tercera parte independiente, como el FSC.

Para alcanzar este objetivo, Greenpeace sugiere una serie escalonada y progresiva de medidas:

  • Primer paso:
    Cancelar las compras de madera, papel, etc. procedentes de empresas envueltas en actividades ilegales (como tala ilegal, tráfico de armas, soborno, contrabando, falsificación de documentos, etc.) así como la madera procedente de zonas de conflicto.
  • Segundo paso:
    Poner un plazo para cancelar la compra de todos los productos procedentes de Bosques Primarios y otros bosques de alto valor para la conservación, a menos que la zona esté certificada según los criterios de sistemas de certificación exigentes, como el del Forest Stewardship Council (FSC).
  • Tercer paso:
    Establecer un sistema que permita garantizar la trazabilidad de los productos forestales desde las unidades de manejo forestal.
  • Cuarto paso:
    Desarrollar un plan de acción con calendario para que todos los productos forestales provengan de fuentes certificadas de manera independiente, sea el FSC o un sistema equivalente.




El sector editorial frente a la destrucción de los Bosques Primarios

La industria editorial española es una gran consumidora de papel. En el año 2002 la producción de libros alcanzó 275,6 millones de ejemplares, de los que fueron vendidos 226,6 millones, alcanzando una facturación en el mercado interior de 2.674 millones de euros. Si tenemos en cuenta el papel no estucado, el utilizado mayoritariamente para la publicación de títulos de literatura, Greenpeace estima que en ese año se han consumido 25.505 toneladas de papel no estucado, para el que ha sido necesario cortar 357.081 árboles.
Además, la procedencia de las importaciones españolas de pasta papelera y papel para impresión muestran que muchas editoriales españolas pueden estar contribuyendo a la destrucción de los Bosques Primarios del mundo mediante una política de aprovisionamiento con pocos criterios ecológicos o, en algunos casos, incluso inexistentes.

  • Demanda actual de papel por parte de las editoriales

La gran mayoría del papel utilizado para publicar novelas se ha producido usando pasta procedente de madera virgen en vez de fibra reciclada. Volviendo a los datos oficiales de las importaciones del sector se deduce que una parte de la pasta y los papeles de impresión procedentes de madera virgen proceden de zonas con Bosques Primarios.

Finlandia es el principal país proveedor de papel de impresión al sector editorial español. Según datos de Aspapel, en el año 2002 se importaron 157.135 toneladas de papel de impresión. El sector editorial español está comprando, quizás sin saberlo pero, en cualquier caso, de manera poco responsable, papel de al menos tres áreas con Bosques Primarios: Finlandia, Canadá y Rusia. Es en este último país donde principalmente las empresas papeleras nórdicas talan e importan madera para fabricar papel. Se calcula que, al menos, el 50% de la tala en Rusia se realiza en condiciones ilegales.

Las editoriales sólo pueden asegurar que el papel que usan proviene de fuentes respetuosas desde criterios sociales y ambientales si consumen papel producido a partir de fibras recicladas o certificadas por FSC.

Una propuesta de Greenpeace a los escritores y escritoras y al sector editorial para salvar los últimos bosques primarios del planeta