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Philips se recupera y asciende del 7.º al 4.º puesto, con un aumento de la puntuación hasta 5,9 puntos desde los 5,3 de la edición anterior, pues ha mejorado en los criterios de gestión de residuos electrónicos y energía. La compañía apoya ahora la Responsabilidad Individual del Productor (RIP), se ha involucrado en una coalición europea de ONG e industria a favor de dicho principio, y se ha comprometido activamente en el desarrollo de sistemas de reciclaje y mecanismos financieros de apoyo basados en él. Obtiene puntos en energía por informar sobre el cumplimiento de la última versión del estándar Energy Star: todos los televisores vendidos en Estados Unidos y el 90% de los modelos europeos cumplen la versión 3 de la norma.
Philips obtiene buenos resultados tanto en los criterios sobre sustancias tóxicas como en los energéticos. En cuanto a los primeros, se ha comprometido a eliminar todos los ftalatos y el antimonio antes del 31 de diciembre de 2010. Ya ha restringido el berilio y sus compuestos, y comenzó a eliminar el arsénico de las pantallas de sus televisores y otros equipos en 2008. Philips ya ha sacado al mercado televisores con cajas sin PVC/BFR (de momento solo en el mercado europeo), productos Senseo y de higiene bucal sin PVC/BFR, y un mando a distancia sin PVC, pero es insuficiente para obtener un punto (doble).
Obtiene puntuación máxima al apoyar los niveles de recortes en las emisiones de gases de efecto invernadero necesarios para frenar el peligroso cambio climático y por comprometerse a reducir su huella de carbono total en un 25% antes de 2012 (utilizando como referencia el año 2007). También obtiene puntos por publicar datos auditados de emisiones equivalentes de CO2 y porque el 15% de toda su electricidad utilizada en 2008 procedía de fuentes renovables.
Los puntos más débiles de Philips son los residuos electrónicos y el reciclaje: no obtiene ningún punto en el uso de plástico reciclado ni por informar sobre sus índices de reciclaje calculados sobre ventas pasadas. Obtiene un punto por su programa de recogida voluntaria y ahora debe demostrar su compromiso en cuanto a responsabilidad por sus propios residuos electrónicos ampliando su programa de recogida.