El tramo del Guadiana que discurre por Portugal está, en general,
mejor conservado que en España. La creación del Parque Natural do Vale
do Guadiana ha supuesto apostar por un desarrollo sostenible de la
región y por la conservación del entorno del río.
Sin embargo, la contrucción del embalse de Alqueva ha supuesto una
grave alteración de la dinámica del río y de los ecosistemas asociados.
La principal razón para construir esta presa ha sido dotar de agua a
110.000 Ha, las cuales todavía no están en explotación y cabe la
posibilidad de que los reajustes de las subvenciones europeas no la
permitan. Así, se han anegado valles, pueblos y un patrimonio natural
insustituíble que por el momento sólo han beneficiado a la especulación
urbanística (ya se han aprobado hoteles, campos de golf y miles de
viviendas junto al embalse).
La construcción del Alqueva tiene además otras consecuencias que
afectan a la salud ecológica del Guadiana. La regulación del caudal
supone un incremento de la salinidad del agua del río. La entrada de
agua salina del mar penetra ya hasta Mértola, actuando como un agente
contaminante más del agua. El propio embalse actúa de barrera física
para distintas especies, como la anguila o la lamprea, favoreciendo su
desaparición. La capacidad natural de depuración del río se ve reducida
al disminuir el caudal y las crecidas por la presencia de la presa. Los
contaminantes que llegan desde el tramo español se acumulan al llegar
al embalse, afectando seriamente a la calidad del agua.
A los efectos de Alqueva hay que añadir otros problemas como el vertido
de aguas residuales de municipios de la ribera del Guadiana (como
Moura, Serpa, Mértola o Castro Verde), la introducción de especies
foráneas y la contaminación por vertidos de las explotaciones mineras
de la cuenca.
DEMANDAS DE GREENPEACE
AL MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE DE ESPAÑA
- Mejorar la calidad de las aguas que entran a Portugal
obligando a todos los municipios e industrias que vierten en el
Guadiana a cumplir la Directiva sobre Depuración de Aguas Residuales e
implantar sistemas terciarios.
- Mejorar la calidad de las aguas de retorno de regadíos
obligando a implantar sistemas de riego por goteo y disminuyendo la
cantidad de abonos y pesticidas u optando por la agricultura ecológica.
A LA CHG, AL MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE PORTUGUÉS Y AL INSTITUTO NACIONAL DEL AGUA DE PORTUGAL
- La retirada de las ruinas y restos antrópicos abandonados en el cauce y ribera (azudes, molinos...)
AL MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE PORTUGUÉS Y A LOS AYUNTAMIENTOS DE PORTUGAL
- Mejorar la calidad de las aguas obligando a todos los
municipios e industrias que vierten en el Guadiana a cumplir la
Directiva sobre Depuración de Aguas Residuales, lo que obligaría
también a revisar y ampliar las instalaciones que han quedado obsoletas.
AL MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE DE PORTUGAL Y AL INSTITUTO NACIONAL DEL AGUA DE PORTUGAL
- Un seguimiento de la calidad del agua del río para evitar vertidos y su progresiva contaminación.
- Supervisar el mantenimiento del caudal ecológico y las
sueltas de agua controladas, aguas abajo de la presa de Alqueva,
efectuadas por la Empresa de Desenvolvimiento e Infraestructuras do
Alqueva, SA (EDIA).
- Impedir la construcción del trasvase Guadiana-Sado y las presas asociadas al proyecto de Alqueva.
- Declarar los ríos Vascao y Oeiras ríos escénicos, para que no
exista intervención en los mismos y puedan conservarse intactos, lo que
permitiría conservar el ecosistema del Bajo Guadiana al menos en estas
dos riberas. Especial preocupación causa la ribera de Oeiras, en la que
hay proyectada una presa.
A LA EDIA
- Cumplir las medidas firmadas para minimizar los impactos
causados por el embalse, cuyo incumplimiento ha supuesto ya una queja a
Bruselas en 2004.
- Mermar el efecto barrera del embalse de Alqueva instalando pasos para las especies migradoras que remontan el cauce del río.
A LOS MINISTERIOS DE MEDIO AMBIENTE DE ESPAÑA Y PORTUGAL
- Crear reservas para conservar y proteger el hábitat fluvial y las especies autóctonas amenazadas.
- El desmantelamiento de las balsas mineras y la recuperación de las zonas mineras que periódicamente contaminan los cauces.