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Un miembro de Greenpeace mide la radiactividad de los vertidos de fosfoyesos junto a la orilla del Río Tinto, en Huelva.
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Tras sufrir durante más de 40 años vertidos a la atmósfera, aguas y
suelos de millones de toneladas de residuos contaminantes y peligrosos,
procedentes de estas empresas, los ciudadanos de Huelva siguen
condenados a convivir a escasos 500 m de un vertedero tóxico y
radiactivo.
Greenpeace
y otros colectivos onubenses vienen denunciando, desde hace años a las
Administraciones españolas y europeas este grave caso de contaminación.
Recordemos que la ciudad tiene el triste récord de ser el lugar de
España con mayor mortalidad por cáncer. Así se desprende del estudio de
la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y del informe recientemente
publicado por el Instituto de Salud Carlos III editado por el Centro
Nacional de Epidemiología.

Las balsas de fosfoyesos en Huelva ocupan 1.200 ha y albergan más de 120 millones de residuos tóxicos y radiactivos.
Para situarnos debemos recordar que
las plantas que Fertiberia y FMC-Foret tienen en Huelva han generado,
en su actividad industrial, más de 120 millones de toneladas de un
residuo denominado fosfoyeso. Este residuo, arrojado sobre 1.200
hectáreas de marisma pertenecientes al Dominio Marístimo Terrestre
(DMT), contiene metales pesados y elevadas concentraciones de uranio
238. La desintegración de los fosfoyesos forma, además, otros elementos
muy radiotóxicos como el torio 230, el radio 226, el plomo 210 y el
polonio 210, tal y como demuestran los estudios del Consejo superior de
Investigaciones Científicas (CSIC) y la Commission de Recherche et
d'Information Indépendantes sur la Radioactivité (CRIIRAD).
Mientras
los onubenses continúan condenados a vivir junto al vertedero de
residuos tóxicos, peligrosos y radiactivos más grande de Europa, las
Administraciones responsables siguen mirando hacia otro lado. Un caso
al que no se le encuentra explicación cuando en Flix se han articulado
las medidas y presupuestos necesarios para erradicar la grave
contaminación que sufre este entorno industrial.