Estás en:
Greenpeace ha señalado como causas fundamentales de la
destrucción de la costa: la contaminación, la ocupación de la
franja costera con instalaciones portuarias y otro tipo de
actividades, la masificación urbanística, el cambio climático y
la extracción de arena de los fondos marinos para regenerar
artificialmente las playas.
Pero tristemente tenemos que añadir el "suceso Prestige", término utilizado en la página web del Ministerio de Medio Ambiente, para referirse a la marea negra ocasionada por el buque petrolero. La mayor catástrofe medioambiental acontecida en nuestro territorio, y sin duda, la peor gestionada de toda la historia.
Todas ellas contribuyen a la erosión costera y tienen un impacto muy grave sobre los hábitats costeros y los sistemas biológicos relacionados.