La política urbanística del litoral andaluz ha permitido durante décadas su destrucción metro a metro, una tendencia que se ha acelerado considerablemente en los últimos años, llegando hasta los últimos rincones conservados de la costa. Este es el caso de la costa del levante almeriense, víctima de una especulación voraz permitida por la Junta de Andalucía, que no ha dado los pasos necesarios para ordenar y limitar los desarrollos urbanísticos en esta área. La destrucción ha llegado hasta la última joya del litoral mediterráneo: el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.
GREENPEACE EN EL ALGARROBICO
A pesar de las decenas de quejas y denuncias ante la Administración que
diferentes grupos y organizaciones han interpuesto, las operaciones
urbanísticas se vienen sucediendo en los municipios incluidos en el
Parque: Aguamarga, la Isleta del Moro, Rodalquilar, Las Negras,
Carboneras...
El caso del hotel “Azata del Sol” en la playa del Algarrobico
(Carboneras) es especialmente grave. Con más de 20 plantas y 411
habitaciones, el hotel se incluye dentro de un complejo residencial
integrado por otros siete hoteles, 1.500 viviendas y un campo de golf
de 18 hoyos. Es, sin duda, el símbolo de la destrucción.
¿POR QUÉ ES ILEGAL EL HOTEL?
- El hotel se encuentra dentro de una zona protegida, el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar.
En 1994 se aprobó el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, que
define la parcela del hotel como zona no urbanizable y fué publicado en el BOJA (Boletín Oficial de la Junta de Andalucía).
En 1988, el Ayuntamiento
de Carboneras aprobó un plan urbanístico que declaró esos terrenos
urbanizables. Una vez aprobado el PORN, siete años después, el plan
de urbanización tenía que haber sido adaptado para incluir el grado
de protección correcto a los terrenos pero no se hizo. En 1997 las
normas de planificación urbanística municipal seguían calificando
El Algarrobico como urbanizable. La Ley 4/89 de Conservación de los Espacios
Naturales establece que las normas urbanísticas deben adaptarse al PORN
por ser éste norma de rango superior.
En 1997, la Consejería
de Medio Ambiente andaluza modificó, sin expediente alguno y sin
someterlo a la opinión y a la participación pública, los planos
del Parque Natural. Los terrenos pasaron de ser “áreas de interés
general” a estar clasificados como “áreas urbanizables”.
Estos cambios nunca han sido publicados en el Boletín Oficial de
Andalucía por lo que carecen de cualquier validez.
En febrero de 2008, tras
las sentencias judiciales que condenaban el uso de los nuevos planos
donde El Algarrobico pasa a ser urbanizable, la Junta de Andalucía
aprobó una nueva versión del PORN para el Parque Natural donde los
terrenos de El Algarrobico figuraban con el menor grado de protección
posible.
Afortunadamente,
el 25 de noviembre de 2008, el auto del Tribunal Superior de Justicia
de Andalucía, tras una petición de Greenpeace, suspendía
cautelarmente la aplicación del nuevo del PORN en lo referente a El
Algarrobico
Consulta aquí los planos publicados
- El hotel es ilegal porque se construye a 14 metros de la ribera del mar, contraviniendo la Ley de Costas.
El
sector donde se ubica el hotel de Azata (ST1) se construye en la franja
de 100 metros de litoral que la Ley de Costas describe como servidumbre
de protección. El edificio se sitúa a 47 metros del domino público marítimo terrestre (hasta donde alcanzan las olas cuando hay temporal), mientras que la piscina
La Ley de Costas establece que la construcción del hotel no es legal
dado que el plan urbanístico parcial se aprobó definitivamente con
posterioridad al 1 de enero de 1988 (el Boletín Oficial de la Provincia
de Almería del 22 de julio de 1988 refleja que la aprobación del plan
parcial se produjo el 26 de mayo ese mismo año), aunque la constructora
por su parte trate de confundir mostrando carteles en la misma obra
donde se lee que el plan parcial se aprobó en el año 1987.
Greenpeace considera los hechos que rodean a la construcción de este
hotel como una de las peores actuaciones en el litoral español por lo
que ha demandado la demolición del hotel.