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Efectos de un temporal sobre las playas urbanizadas (Islas Baleares)

Destrucción en las Islas Baleares.

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Los cerca de 8.000 kilómetros de nuestra costa constituyen un espacio sometido a usos humanos desde hace cientos de años. Las actividades que se desarrollan en la costa deben tener en cuenta el frágil medio en el que se desarrolla para así poder seguir disfrutando de todos los beneficios que nos reporta.

El litoral es un espacio frágil, sometido a la constante erosión del viento y las mareas. Esta fragilidad se ve enormemente acrecentada cuando sobre él inciden otros procesos de degradación a causa de los usos indebidos que se realizan sobre la costa.

Una de las consecuencias más directas de esta alteración es la erosión costera, que afecta gravemente al litoral sedimentario español y cuya expresión más visible es la alarmante desaparición de las playas. Se calcula que el 90% de nuestro litoral sufre problemas de regresión.

Las corrientes, la subida del nivel del mar y los fuertes oleajes son causas naturales que modifican progresivamente el litoral, pero del mismo modo, la costa se defiende de un modo natural de tales azotes mediante la arena de las playas y la vegetación dunar que la retiene.

Las playas son el elemento sobre el que más presión estamos ejerciendo, y la erosión costera, cuya consecuencia más visible y clara es la desaparición de estas, se está agudizando peligrosamente en algunos puntos del litoral español.