El TNP contiene dos compromisos centrales:
- Los estados no nucleares se comprometen a no tratar de obtener armas nucleares; a cambio, se les garantiza el acceso a la energía nuclear de uso civil.
- Los estados nucleares se comprometen a eliminar sus arsenales.
El caso de Irán muestra claramente algunas cuestiones problemáticas en relación con el TNP.
1) La energía nuclear de uso civil está garantizada legalmente en el artículo IV del Tratado, pero presenta serios problemas de cara a la proliferación
- El desarrollo de capacidades nucleares por parte de Irán genera preocupación en EE UU y la Unión Europea porque la misma tecnología puede ser usada para producir armas.
- Los cinco estados nucleares reconocidos por el tratado (EE UU, Rusia, China, Francia y el Reino Unido), así como Pakistán e Israel, usaron reactores nucleares para crear los materiales necesarios para la fabricación de armas. India y Corea del Norte adquirieron armas nucleares a través de programas de uso civil.
- El poder nuclear nunca es pacífico, por su devastador impacto sobre la salud y el medio ambiente. No hay ninguna forma segura de almacenar los residuos generados por la energía nuclear.
2) Hay un nexo claro e indiscutible entre no proliferación y desarme
- La falta de progresos en materia de desarme nuclear, especialmente en el marco del TNP, mina el apoyo a la no proliferación y los esfuerzos para detener la escalada nuclear a nivel global.
- El fracaso de la última Conferencia de Revisión del Tratado en 2005 muestra que los estados no nucleares están cada vez menos dispuestos a hacer concesiones en materia de desarrollo de tecnología nuclear, si no hay un progreso similar en el desmantelamiento de los arsenales de las potencias nucleares.