Nube producida por una de las pruebas nucleares que se hicieron en el Pacífico. Esta fue la explosión Ivy Mike en Enewetak en 1952.
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1. El Consejo del Atlántico Norte debería eliminar todas las referencias explícitas a las armas nucleares en cualquier misión, mandato, concepto estratégico y estructura de la OTAN. La infraestructura de la OTAN debería ser declarada incapaz de apoyar cualquier misión de carácter nuclear.
2. El gobierno español debería promover y apoyar, en el proceso de revisión del Concepto Estratégico de la organización, la eliminación de cualquier referencia a las armas nucleares como fuente de seguridad y la renuncia de la OTAN a una doctrina y una política nuclear. También debería apoyar la retirada de las armas nucleares estadounidenses de territorio europeo.
3. El gobierno español debería oponerse a cualquier solución militar para la crisis iraní y negarse a cualquier colaboración en este sentido. Esto significa que no debería permitir el uso de las bases de la OTAN o estadounidenses en España, ni el uso de su espacio aéreo para los vuelos que tengan ese objetivo.
4. Los gobiernos de Bélgica, Alemania, Italia, Holanda, el Reino Unido y Turquía deben pedir la retirada inmediata de las 480 armas nucleares estadounidenses presentes en su territorio. Deberían ser llevadas a EE UU para ser desmanteladas porque son obsoletas, peligrosas y un obstáculo para el desarme internacional.
5. Los estados miembros de la OTAN deberían invitar a observadores internacionales de un organismo apropiado de Naciones Unidas, y al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) a verificar la retirada de estas armas y la destrucción de los almacenes que las albergan, así como a realizar inspecciones regulares de esos lugares para asegurarse de que no vuelven a tener capacidades nucleares.