Skip navigation.

Se acusó a Sadam Husein de violar los derechos humanos de su población y fuentes informadas indican que muchas de las acusaciones contra él pueden demostrarse. Las muestras de entusiasmo popular por la llegada de las tropas invasoras que, por el momento, nos han mostrado las televisiones no suponen un porcentaje significativo de la población iraquí.

Desde luego, muchas de estas reacciones seguramente están motivadas por la alegría que supone el derrocamiento de un dictador, pero quizás este no sea el único tipo de reacción esperable dentro del pueblo iraquí. La cadena televisiva BBC entrevistó a un iraquí y éste le dijo a un marine de EE UU: "Estoy ejerciendo mi derecho a la libertad de expresión por primera vez en mi vida. Quiero que os vayáis de aquí tan pronto como sea posible".

A pesar de los sentimientos que pueda albergar la población iraquí, la invasión de Irak por parte de EE UU y Reino Unido fue ilegal y sentó un peligroso precedente para el futuro. El fin no justifica los medios. Esta es una cuestión que debe responderse mirando más allá de lo ocurrido en Irak ya que, a causa de esta guerra, el mundo es un lugar claramente más inseguro. Ningún país debe excusarse o imitar este comportamiento unilateral de EE UU para llevar a cabo actuaciones similares, y todas las naciones deben insistir en la vuelta inmediata a un sistema basado en la legalidad internacional.