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Barco pirata faneando en las aguas de Sierra Leona

Expedición de Greenpeace a Africa Occidental denunciando la pesca pirata en estas aguas

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Expedición de Greenpeace a África Occidental 2001

"20 de julio de 2001, costa de Guinea Conakry. El avión de vigilancia senegales despega de Conakry para realizar una misión de reconocimiento de 5 horas. Tras unos pocos minutos, los primeros barcos son detectados. En total, 32 barcos de pesca y dos congeladores(...) La mitad de los barcos son grandes arrastreros de color negro, sin nombre, sin bandera, ni identificación. Solo uno lleva su nombre escrito en el casco, pero no puede leerse porque lo tiene tapado con las redes. Son barcos piratas, todos pescando especies de gran valor: cefalópodos, langostinos, mero y lenguado, capturando y matando cientos de ejemplares de otras especies en el proceso. Al mismo tiempo, están destruyendo los recursos y la única forma de ganarse la vida de los pescadores locales, robándoles el pescado y sin dejarles ningún beneficio. Se acercan hasta la misma costa, y en sus lances nocturnos, arrastran a las pequeñas canoas de pesca utilizadas por los pescadores locales, poniendo en ocasiones sus vidas en peligro".

La pesca pirata esta acabando con las ya de por si devastadas poblaciones de peces y privando a los legítimos pescadores de su fuente de comida e ingresos. Arrastran sus redes por el fondo marino y lanzan miles de anzuelos cada día sobre la superficie del mar. Miles de especies de tiburones, delfines, tortugas marinas, especies de aves marinas amenazadas y especies de peces no-objetivo, todas ellas necesarias para mantener en buen estado la cadena trófica marina, son capturadas por estos piratas, y después simplemente tiradas por la borda al carecer de interés comercial para ellos. En el conjunto de las pesquerías de todo el mundo, 27 toneladas de pescado son descartados cada año y tiradas por la borda. Esta cifra representa cerca de un cuarto de las capturas globales de pescado en todo el mundo.

Las Naciones Unidas, así como la Unión Europea y sus miembros han hecho publicas varias declaraciones sobre la necesidad de ayudar a los países en vías de desarrollo para luchar contra la pesca ilegal y mejorar su sistemas de control y vigilancia. En África Occidental, la Comisión Sub-regional de Pesca (donde se agrupan Mauritania, Senegal, Cabo Verde, Gambia, Guinea y Guinea Bissau), en cooperación con la Unidad de Coordinación de operaciones de vigilancia con base en Gambia (y subvencionada por el Gobierno de Luxemburgo), están intentando acabar con esta plaga.

Guinea es particularmente vulnerable. A diferencia de Mauritania y Senegal, carece de barcos de vigilancia, por lo que depende exclusivamente de las ocasionales misiones de vigilancia que se realizan en el área. Solo tienen cuatro pequeñas zodiacs rígidas para patrullar su zona exclusiva de 200 millas, lo que resulta totalmente imposible. Los barcos piratas lo saben y se aprovechan de la situación. También lo hacen de la guerra en Sierra Leona, continuando con la devastación de las aguas de este país.

La mayoría de los barcos piratas que operan en las aguas costeras de África Occidental son barcos arrastreros, uno de los métodos de pesca más destructivos, ya que con sus redes arrasan los fondos marinos. A su paso pueden verse rastros de fango de varias millas en la superficie, que dan una idea del terrible daño que ocasionan en los fondos marinos.

Algunos de estos piratas son conocidos por utilizar el Puerto de Las Palmas como base. Contrariamente a la actitud adoptada por Sudáfrica, que el año pasado prohibió la descarga de las capturas de aquellos barcos que se encontraran en la "lista negra" elaborada por ICCAT en julio de 2000, donde se incluyen 345 barcos palangreros atuneros con bandera de conveniencia, ni la Unión Europea ni España han tomado todavía medidas para asegurar el cierre de sus puertos a los barcos pesqueros con bandera de conveniencia. El puerto de Las Palmas de Gran Canaria es particular y tristemente conocido por dar cobijo a las flotas pesqueras con bandera de conveniencia que operan a lo largo de todo el Océano Atlántico.

Los recursos marinos de la región de África Occidental juegan un importante papel en las economías locales, regionales y nacionales, especialmente en aquellas áreas que se encuentran densamente pobladas. Si no consideramos el desarrollo que está teniendo lugar en las playas, los países costeros de África Occidental tienen limitadas instalaciones para el turismo.

Este área geográfica esta dominado por el delta del Río Niger, el segundo mayor delta del mundo, con una superficie de 36.260 km2.

Mas de 25.000 km2 de manglares se extienden alrededor de la costa africana, desde Senegal hasta Angola, los mayores de toda África. Sin embargo, muy poca extensión de manglar esta protegida, a pesar de que el Parque Nacional Delta du Saloum fue creado específicamente para proteger los manglares de Senegal. Guinea acaba de desarrollar un programa de protección y gestión de sus manglares.

Existen áreas permanentes donde las corrientes ascendentes traen nutrientes a la superficie marina procedentes de zonas mas profundas en el área de Senegal, Republica del Congo y Namibia, conducidas por las corrientes Canaria y Benguela. Estas áreas se caracterizan por tener una productividad muy alta, siendo la parte sur de esta región particularmente rica como área de producción pesquera. Las especies mas importantes son la sardinela (Sardinops ocellatus) en el sur de la corriente ascendente de Benguela y la sardina (Sardina pilchardus) en la zona norte. El jurel (Trachurus sp.) se encuentra en toda la región, y junto con la merluza (Merluccius sp.) son las especies demersales mas importantes. La pesca de peces pelágicos como el atún constituyen una importante industria para muchas islas oceánicas, como es el caso de Cabo Verde y las Islas Canarias.

Las langostas son pescadas también a lo largo de toda la región. Asimismo, el langostino y los camarones son pescados mediante barcos de arrastre. Estos recursos marinos representan una significativa fuente de proteínas - en Ghana, por ejemplo, el consumo de productos marinos es superior al consumo de carne procedente de los recursos terrestres.

Según viene denunciando la FAO repetidamente durante estos últimos años, una gran cantidad de bancos pesqueros de todo el mundo están sobreexplotados. En los análisis mas recientes, la FAO concluyo que el 75% de los stocks pesqueros de los cuales existían datos estaban o bien totalmente explotados, o sobreexplotados o devastados. En el Atlántico Central Este, que se extiende desde Marruecos hasta el Congo, mas del 80% de los stocks se encuentran en este punto. La situación esta empeorando - según la FAO, en el área tropical del Atlántico, incluido la zona occidental, la proporción de bancos que están sobre-explotados o devastados (sin incluir a los totalmente explotados) ha aumentando desde algo menos de un 10% en 1975 hasta un 33% en la actualidad.

Los delfines y tiburones son bastante abundantes en la zona. El Manatí de África Occidental (Trichechus senegalensis) encuentra su hábitat desde Senegal hasta Angola. Estos mamíferos marinos, a pesar de la protección local que tienen en determinadas áreas de la zona, están amenazados por las redes que se utilizan para capturar tiburones.

La amenazada foca monje (Monachus monachus) también esta presente en el área, en el archipiélago de Madeira, y desde el sur al norte de Mauritania.

No existen áreas marinas protegidas en Benin, Ghana, Guinea, Liberia, Nigeria, Togo y Sahara occidental. Algunos de estos países, como Ghana y Guinea, han establecido algunas áreas como zonas Ramsar (humedales protegidos), aunque todavía no gozan de protección formal.

Greenpeace ha estado luchando activamente contra la pesca pirata y las banderas de conveniencia, que se han convertido en un problema de relevancia internacional. En los pasados dos años, esta organización internacional condujo dos expediciones al Océano Austral y al Océano Atlántico, para documentar la pesca pirata de bacalao de profundidad y atún respectivamente.

Al sacar a la luz la pesca pirata en las costas de África Occidental y sus desastrosos impactos, Greenpeace quiere reforzar la efectiva puesta en marcha de los instrumentos internacionales necesarios, así como obtener un fuerte compromiso de las Naciones Unidas, de las mas relevantes organizaciones regionales y sub-regionales, Estados costeros y Estados que pescan en la región así como los Estados con puertos y mercados para sus productos, con el fin de que todos ellos desarrollen medidas efectivas para solucionar este problema.

A bordo del MY Esperanza, Greenpeace irá identificando lugares que deben ser protegidos como parte de una red global de reservas marinas. Greenpeace demanda que el 40% de los océanos del mundo sean designados como reservas marinas.