Tanto los científicos como la
industria pesquera saben que las profundidades rebosan de formas de
vida, en gran parte aún por descubrir. Se calcula que 10 millones de
especies pueden habitar esta zona del planeta azul, con lo que
estaríamos hablando de una biodiversidad comparable a la de las selvas
tropicales más ricas del mundo.
Greenpeace, dentro de la Coalición para la Conservación de los Fondos Marinos (
Deep Sea Conservation Coalition, DSCC)
que agrupa a más de 40 organizaciones internacionales y que representan
a millones de personas de países de todo el mundo, realiza un
llamamineto para que se adopte una moratoria a la pesca de arrastre en
alta mar.
TESOROS ESCONDIDOS:
Las profundidades de los océanos albergan una gran biodiversidad
concentrada en enormes montañas o montes submarinos y sus alrededores.
Estas montañas son definidos como estructuras geológicas de 1000 metros
o más de altura. A pesar de que la mayor parte de ellas no han sido
plasmadas en mapas, se calcula que puede haber entre 30.000 y 100.000
montañas submarinas en todo el mundo. Sorprendentemente, la cordillera
montañosa más larga del planeta no la encontramos sobre tierra firme,
sino bajo el agua: es la dorsal Medio Atlántica, que cruza el planeta
desde el Océano Ártico hasta el Atlántico, su extenión es cuatro veces
mayor que los Andes, las Montañas Rocosas y el Himalaya juntos.
- se estima que un número de especies entre 10 millones y 500.000
viven en la zona abisal. La mayoría de ellas no han sido observadas ni,
por consiguiente, clasificadas;
- aproximadamente el 98 % de las especies del océano vive en
estrecha relación con el fondo del mar: unas viven dentro del
sedimento, otras se desarrollan fijas o deambulando sobre el fondo y
otras nadando por enciam de él;
- 2/3 de todas las especies de corales conocidas viven en aguas
frias (hasta -1,1ºC), profundas (hasta 5.000 m) y en la más absoluta
oscuridad;
- la edad de ciertas formaciones de arrecifes de corales de aguas
frias puede ser de hasta 8.500 años o más, y algunas desarrollan
hermosas estructuras que se elevan hasta 35 m de altura;
- los antiguos arrecifes de coral de aguas frías encierran el
valiosos registro de las condiciones climáticas del pasado, que pueden
ayudar a la comprensión del cambio climático mundial;
- entre las poblaciones de peces y de crustaceos abisales, las que
son comercialmente más importantes son: cangrejo, gamba, bacalao, pez
reloj, granadero, gallineta, pez sable, oreo, maruca, brosmio, cherna,
besugo, brótola de fango y tiburón de profundidad;
- las especies abisales son excepcionalmente vulnerables a la
extinción por sobrepesca por varios motivos: viven en ambientes que
raramente sufren alteraciones, tienden a tener un crecimiento lento,
presentan una maduración tardía y suelen ser especies endémicas (se
encuentran sólo en ciertas áreas y en ningún otro sitio).
AMENAZAS:
PESCA DE ARRASTRE DE PROFUNDIDAD
Las embarcaciones que llevan a cabo la pesca de arrastre, en la
actualidad, son capaces de pescar en cañones abisales y en escarpados
lechos marinos, que en el pasado evitaban por temor a dañar las redes.
Para capturar una o dos especies que son el objetivo de su actividad,
los arrastreros desplazan por el fondo marino redes inmensas equipadas
con grandes placas de acero y pesados rodillos que revuelven y
pulverizan todo a su paso. La red de arrastre dispone de dos grandes
puertas de acero, diseñadas y montadas de tal manera que al tiempo que
que abren la ‘boca de la red’ por efecto hidrodinámico, por su enorme
peso ayudan a que la red se mantenga y desplace sobre el lecho del mar.
Los frágiles ecosistemas abisales no tienen posibilidad alguna de
sobrevivir al envite de estas excavadoras submarinas despiadadamente
efectivas: son arrasados de manera similar a lo que sucede con la tala
de las selvas tropicales.
Al mismo tiempo se capturan grandes cantidades de especies: lo que se
denomina pesca accidental o “by catch”. Según el Programa de Naciones
Unidas para el Medio Ambiente, la pesca de arrastre en la zona de las
Islas Aleutianas, en Alaska, entre los años 1990 y 2002, capturó
‘accidentalmente’ más de 2 millones de kg de corales y esponjas.
La industria pesquera ha llegado antes que los científicos a las
profundidades marinas, lo que significa que los ecosistemas y las
especies están siendo destruídas antes de poder ser estudiadas.
PAISES Y FLOTA IMPLICADOS
En la actualidad se calcula que de 3,1 millones de embarcaciones que se
encuentran pescando en el mundo, solamente algunos cientos de
embarcaciones llevan a cabo esta actividad anualmente. Las capturas
representan apenas el 0,2/0,25 %, de los 84 millones de toneladas del
peces capturados al año en todo el mundo.
Los países implicados en la pesca de arrastre de fondo en alta mar son
11: Dinamarca (Islas Faroe, España, Estonia, Islandia, Japón, Letonia,
Lituania, Nueva Zelanda, Noruega, Portugal y Rusia.
ACTÚAR AHORA:
PROTEJAMOS LAS PROFUNDIDADES MARINAS
Es imprescindible la declaración de una moratoria inmediata que detenga
la pesca de arrastre de profundidad en Aguas Internacionales. Esta
moratoria daría a Naciones Unidas el tiempo suficiente para coordinar
un proceso que detenga la destrucción de los fondos marinos y valore la
extensión de su biodiversidad. Así la ONU podría desarrollar medidas
para su conservación y regular una explotación de forma equitativa y
sostenible.