La flota ballenera del gobierno japonés salió el pasado 18 de noviembre del puerto de Shimonoseki, al sur de Japón , para llevar a cabo la mayor matanza desde el comienzo de la moratoria de caza comercial de ballenas, hace 20 años. La flota tiene la intención de matar más de 1000 ballenas en el océano meridional, incluyendo 50 rorcuales comunes (en peligro de extinción), 50 yubartas (también amenazadas) y 935 rorcuales aliblancos.
La Agencia de Pesca Japonesa, responsable de la cacería de estos cetáceos, justifica desde hace años esta matanza disfrazándola de investigación científica. Sin embargo, la carne y la grasa de estas especies “investigadas”, se vende posteriormente en el mercado japonés.
Además, la venta de carne de ballena, no sería rentable sin la concesión de subvenciones anuales y préstamos por parte del gobierno japonés. Sin la interferencia de dicho gobierno en el mercado y la demanda artificial que crea, la caza comercial de ballenas habría terminado con la entrada en vigor de la moratoria.
Actualmente, la carne de ballena tampoco es saludable, ya que en algunas áreas, la grasa que contiene está tan contaminada con insecticidas organoclorados como los PCB (policlorodifenilos) y pesticidas que ¡podría clasificarse como residuo tóxico! Se sabe que los organoclorados dañan el desarrollo infantil y tienen un efecto negativo en la reproducción.
Greenpeace exige el cese del programa japonés de caza de ballenas por tener una finalidad claramente comercial y no científica, por estar robando dinero de los contribuyentes japoneses, y saqueando a otros países muy necesitados de ingresos turísticos. Las amenazadas yubartas objetivo de los balleneros, forman parte de la próspera industria de avistamientos en muchos lugares.
Qué hace Greenpeace para detener la cazaGreenpeace, con su barco MY Esperanza, está siguiendo en estos momentos a la flota ballenera japonesa. Continuaremos con este seguimiento hasta el Océano Antártico con la intención de interponernos entre los arpones y las ballenas y tratar de evitar así esta caza absurda.
Se está presionando al gobierno japonés a diferentes niveles para que cese la cacería. Aquí puedes ver un vídeo en el que
solicitamos al primer ministro japonés que no se maten más ballenas.
Además, desde el pasado mes de agosto se ha seguido a un grupo de ballenas en su migración desde el Pacífico Sur hasta el Santuario Ballenero Antártico. Este seguimiento se ha realizado a través de un sistema de chips inocuos en las ballenas que permiten su monitorización a través de satélite. La localización del grupo se ofrece a través de la
web del Gran Viaje de las Ballenas.
Con este proyecto, realizado en colaboración con científicos del Pacífico, queremos demostrar que pueden estudiarse las ballenas sin necesidad de matarlas.
Qué puedes hacer tú
1.
Ciberactúa para que los gobiernos de distintos países
pidan al Primer Ministro japonés que su Gobierno acabe con la caza de
ballenas
2. Demanda la creación de una
red de reservas marinas para proteger a
ballenas, tiburones y otras criaturas marinas.