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Acción de protesta de Greenpeace contra la ropa tóxica de Disney

Acción de protesta de Greenpeace contra la ropa tóxica de Disney

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Actualmente sufrimos una crisis química que está provocando serios problemas en el medio ambiente y en la salud. Los gobiernos y la industria no han conseguido evitar la dispersión de miles de sustancias químicas peligrosas por todo el planeta. Estas sustancias contaminantes se encuentran en el medio ambiente, en nuestras casas y en los productos de uso cotidiano.

La presencia y dispersión generalizada de tóxicos peligrosos provoca que estemos constantemente expuestos a estas sustancias y nuestros propios cuerpos estén contaminados. Esto ha provocado un incremento de la incidencia de ciertas enfermedades relacionadas con el sistema inmunológico y reproductor (cánceres, asma, alergias...).

Greenpeace ha realizado recientemente algunas investigaciones que confirman esta dispersión generalizada de sustancias químicas.

En el medio ambiente
Hoy día se puede afirmar que ninguna parte del planeta está libre de la contaminación por sustancias químicas. Los resultados de las investigaciones demuestran que tanto peces como ballenas capturados a muchas millas de la costa, así como áreas bastante remotas, como los lagos alpinos o la región polar, están fuertemente afectadas por la contaminación química.

Otro ejemplo es el agua de lluvia. Estudios realizados en los Países Bajos, Bélgica y Alemania han revelado que el agua de lluvia está contaminada con una gran variedad de sustancias químicas tóxicas. Esta contaminación es especialmente preocupante porque las sustancias identificadas incluyen disruptores endocrinos. Estas sustancias químicas peligrosas pueden obstaculizar el correcto funcionamiento del organismo y dañar el sistema reproductivo y el desarrollo. Aunque es probable que nuestra exposición directa a estas sustancias provenga principalmente de otras fuentes - como la comida, la contaminación del aire y el polvo doméstico o de productos de consumo diario -, su presencia en el agua de lluvia (Hazardous chemicals in precipitation pdf en inglés) demuestra su amplia distribución en el medio ambiente y representa una fuente de contaminación más.

En nuestras casas
Greenpeace recogió, en varias casas y oficinas de Europa, muestras de polvo doméstico que después se analizaron (Consumiendo Química: las sustancias peligrosas en el polvo doméstico como indicador de la exposición química en el hogar) (informe en pdf). Todos los resultados del estudio, realizado en nueve países (Países Bajos, Francia, Reino Unido, España, Italia, Dinamarca, Suecia, Bélgica y Eslovaquia), mostraron que productos domésticos cotidianos tejidos, televisores, cosméticos y juguetes, entre otros liberan cantidades importantes de ciertas sustancias químicas nocivas. Éstas se usan, por ejemplo, como aromatizantes, retardantes de llama o plastificantes. Estos hallazgos sugieren que estamos expuestos diariamente, en nuestras propias casas y oficinas, a un cóctel de sustancias químicas perjudiciales para la salud humana.

En los productos
Greenpeace ha investigado el nivel de sustancias peligrosas en equipos electrónicos, tejidos, juguetes, cosméticos, productos de limpieza, zapatillas deportivas, colchones, envases alimentarios y revestimientos de suelos. En un proyecto centrado en productos textiles para niños, encontramos seis tipos de sustancias nocivas en veintiuna muestras de ropa de la marca Disney (Ropa tóxica marca Disney) (informe en pdf) comprada en todo el mundo, algunas de ellas en niveles muy altos. Las pruebas que realizamos en perfumes tampoco eran tranquilizadores; ninguno de los treinta y seis perfumes investigados estaba libre de los dos grupos de sustancias dañinas que buscábamos (ftalatos y almizcles sintéticos)  (Eau de tóxicos: una investigación de químicos en perfumes) (informe en pdf).

En nuestros cuerpos
Greenpeace analizó la sangre de noventa y una personas  (Man made chemicals in human blood pdf en inglés). Todas las muestras contenían al menos una de las sustancias químicas peligrosas buscadas (retardantes de llama bromados, alquilfenoles y bisfenol A, almizcles sintéticos, ftalatos y compuestos organoestánnicos). El numero de sustancias químicas al que estamos expuestos es tan elevado que estamos constantemente expuestos a dosis múltiples (el efecto combinado de la exposición a estas sustancias puede estar afectando de forma irreversible a nuestra salud). Existe una preocupación muy especial respecto a los riesgos para los bebés y para la infancia, ya que se trata del grupo más vulnerable y también porque se sabe que algunas de estas sustancias químicas peligrosas afectan el desarrollo (incluso cuando se encuentran en el vientre materno)  (Legado Químico: contaminación en la infancia) (informe en pdf). Las sustancias químicas que se liberan hoy al medio ambiente seguirán provocando un impacto en las generaciones futuras.

El último informe de Greenpeace y WWF Un “regalo” para la vida (informe en inglés en pdf, resumen en castellano) recoge una investigación realizada en sangre materna y del cordón umbilical, y revela que sustancias químicas peligrosas, que están presentes en productos de consumo, están entrando en el cuerpo de los nonatos a través del cordón umbilical. Algunas de las sustancias estudiadas alteran el desarrollo físico y mental de los seres vivos.

Greenpeace desarrolla campañas que promuevan soluciones. Creemos que los gobiernos deben pasar a la acción y requerir a las compañías que dejen de utilizar sustancias químicas peligrosas y a la vez que las reemplacen, o sustituyan, por alternativas seguras.