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Variedades autóctonas de maíz mexicano.

Variedades autóctonas de maíz mexicano.

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En España se cultiva de forma comercial, el maíz transgénico MON 810 (creado y patentado por la multinacional Monsanto).

Desde que se aprobó en 1998, España es el único estado miembro de la Unión Europea que permite el cultivo de este transgénico. Los diferentes gobiernos españoles han aprobado numerosas variedades de este tipo de maíz transgénico del que actualmente existen más de 90 variedades.


¿En qué consiste el maíz transgénico MON 810?


El maíz MON 810, contienen una secuencia genética que les permite producir un potente insecticida, el Cry1Ab, denominado toxina Bt, capaz de matar insectos como el taladro y otros lepidópteros (mariposas y polillas). Este gen se extrae de una bacteria del suelo, el Bacillus thuringiensis. Es decir, es un maíz al que se le ha incorporado genes de bacteria para producir un insecticida.

Destacar que a pesar de los más de diez años de presión política, social y económica del puñado de multinacionales semilleras presentes en el sector, sólo existe en la UE este transgénico autorizado para cultivo y España es actualmente el único país de la UE que cultiva transgénicos a gran escala: en 2008, según cifras del propio Ministerio del Medio Ambiente, Rural y Marino, se cultivaron unas 80.000 hectáreas de MON 810, aproximadamente la quinta parte del maíz total sembrado en España.

El análisis de riesgos del maíz MON 810, aprobado por la UE en 1998, no incluyó aspectos fundamentales como los efectos a largo plazo sobre la salud humana y/o animal o los impactos indirectos o diferidos sobre el medio ambiente, exigidos por la actual legislación1. Es imprescindible actualizar dicho análisis de riesgos, sobre todo teniendo en cuenta la falta de información exacta sobre los genes contenidos en el ADN del evento MON 810 en el momento de su aprobación y los resultados de estudios de caracterización posteriores, que sugieren que el ADN del maíz ha sufrido reordenaciones y/o supresiones a raíz de la transformación2.

Cada vez hay más datos científicos que avalan la peligrosidad de determinados Organismos Modificados Genéticamente (OMG), no hay pruebas de la inocuidad de los mismos para el medio ambiente y para la salud. Además, la oposición a estas aberraciones biológicas, compartida por la mayoría de la población a tenor de las diferentes encuestas, no se debe solamente a los riesgos para la salud sino a los graves daños al medio ambiente y a la soberanía alimentaria.


Otros países han rechazado el cultivo de este maíz por considerarlo peligroso para el medio ambiente (Austria, Grecia, Italia, Hungría, Luxemburgo, Polonia, Francia y Alemania).