Los cultivos transgénicos utilizados para alimentación humana en la UE son fundamentalmente algunas variedades de maíz y de soja. Por eso en esta guía figuran solamente alimentos que contengan al menos un ingrediente o aditivo producido a partir de estos cultivos.
Algunos ejemplos de ingredientes y aditivos derivados del maíz y de la soja, y por tanto ‘sospechosos’ de tener un origen transgénico, son:
Soja: harina, proteína, aceites y grasas (a menudo se "esconden" detrás de la denominación aceites/grasas vegetales), emulgentes (lecitina–E322), mono y diglicéridos de ácidos grasos (E471), ácidos grasos.
Maíz: harina, almidón*, aceite, sémola, glucosa, jarabe de glucosa, fructosa, dextrosa, maltodextrina, isomaltosa, sorbitol (E420), caramelo (E150), grits.
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¡Atención!: "Almidón modificado" hace referencia a una transformación físico-química sin relación con los transgénicos.
Existen dos secciones en la Guía:
- Una sección dedicada a las marcas propias de las grandes cadenas de distribución (supermercados, hiper mercados, etc.). Todos los productos envasados con esta marca quedan incluidos, sea cual sea la categoría a la que pertenecen (no se trata de todos los productos vendidos en ese supermercado, sino solamente la marca propia a que se hace referencia).
- Una sección de marcas de fabricante: en ella figuran los productos de marcas comerciales, que se pueden encontrar en cualquier tipo de tienda, clasificados por categorías.