Las principales multinacionales son Monsanto, Syngenta (antes Novartis), Dupont (al que pertenece Pioneer Hi-bred), Bayer Crop Science y Dow. Monsanto, cuyas variedades cubren más del 90% de la superficie total sembrada con cultivos transgénicos (según su informe anual de 2003), comenzó a aumentar su producción del pesticida Round Up en la década de los 90, a pesar de que la patente de este herbicida a base de glifosato expiraba en el año 2000. Los transgénicos son una nueva fórmula de garantizar la venta de su principal producto. Venden semillas resistentes a un herbicida concreto de forma que el agricultor que se haga con sus semillas tenga que comprar también su herbicida. El resto de las empresas implicadas han adoptado el mismo método (de hecho el negocio de Monsanto se basa en las ventas de Roundup: la venta de semilla transgénica es sólo el instrumento para mantener y aumentar las ventas de productos químicos de síntesis).