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El buque New Flame, que encalló en Gibraltar el 12 de agosto de 2007, 
con 27.000 toneladas de chatarra.

El buque New Flame, que encalló en Gibraltar el 12 de agosto de 2007, con 27.000 toneladas de chatarra.

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La zona donde la contaminación por hidrocarburos es mas preocupante en España es el Estrecho de Gibraltar.

El Estrecho de Gibraltar es uno de los puntos clave en el tráfico marítimo mundial, ya que anualmente atraviesan sus aguas casi 100.000 buques. Según estos datos, más del 10% del tráfico marítimo internacional atravesaría el Estrecho de Gibraltar.

Estos datos son suficientemente elocuentes para entender el riesgo ecológico al que están sometidas las aguas y las costas del Estrecho ante la posibilidad de un accidente, o debido a los vertidos, desgraciadamente rutinarios, provenientes de las limpiezas de los tanques de los buques.

Anualmente, por la Bahía de Algeciras se mueven unos 20 millones de toneladas de productos petrolíferos. Es habitual la presencia diaria de una decena de petroleros, tanto por tráfico de las refinerías de CEPSA como para trasvase de productos petrolíferos o carga de combustible. Esto coloca a la bahía en una situación de riesgo permanente de catástrofe, y hace que esté afectada permanentemente por los vertidos casi continuados de hidrocarburos procedentes tanto de las actividades rutinarias como de las operaciones de deslastre.

La situación de contaminación de la Bahía de Algeciras es muy crítica debida a la permisividad del Gobierno gibraltareño y al provecho que sacan las empresas españolas a esta situación ante la pasividad de las Administraciones españolas. De hecho, una comparación de la calidad de los sedimentos de la Bahía de Algeciras (que sufre una exposición crónica a hidrocarburos) y los sedimentos de la Costa gallega cuatro años después del hundimiento del Prestige (exposición aguda a hidrocarburos) determinaron como más preocupante la primera:

“Se ha demostrado cómo, tras el vertido, los PAHs fueron el principal contaminante de la costa gallega. Se ha identificado la existencia de fuentes de metales en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas y de la Bahía de Corme‐Laxe que aparentemente no están produciendo efectos biológicos de tipo agudo. La polución ha disminuido en los últimos años en ambas zonas de Galicia, aunque aún existe cierto estrés ambiental”

“Se ha demostrado la capacidad ambiental de recuperación tras un gran vertido de petróleo como el ocurrido en Galicia en 2002 mientras que sedimentos litorales que se ven afectados por moderadas dosis de vertidos durante un largo periodo de tiempo y que, en principio, no desatan tanta alarma social pueden resultar notablemente más degradados como es el caso de la Bahía de Algeciras”.