La Isla de Mallorca posee una incineradora de residuos sólidos urbanos.
Este tipo de instalaciones presenta serios problemas ambientales, tanto en lo referido a las emisiones a la atmósfera (dioxinas y furanos) como por el problema que supone las cenizas y escorias que se producen tras la quema de las basuras.
Islas Baleares
1. Incineradora de Son Reus
2. Cementera CEMEX (Lloseta, Mallorca)
Los restos de la incineración contienen sustancias muy tóxicas y peligrosos que, en Mallorca, se depositan en vertedero. Se está estudiando la posibilidad de emplearlas, mezcladas con otros materiales, para construir carreteras y obras públicas. Esto supondría agravar el problema, pues se estarían distribuyendo por toda la Comunidad Autónoma residuos muy contaminantes.
En la Isla de Mallorca también existe una planta cementera que quema residuos. Este tipo de instalaciones, además de incorporar al cemento sustancias peligrosas, generan una gran contaminación atmosférica por partículas en suspensión que llevan adheridas metales pesados.
Baleares, por su situación, está también expuesto a sufrir vertidos de hidrocarburos como consecuencia del tráfico marítimo. Un claro ejemplo fue el caso del buque 'Don Pedro' que encalló a una milla del puerto de Ibiza produciendo un vertido de unas 50 toneladas de fuel que terminó afectando al Parque Natural de Ses Salines. El pecio sigue todavía en el punto donde naufragó.