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Pese a suponer tan sólo un 0,7% de la superficie marina, en el Mediterráneo se pueden encontrar más de 10.000 especies, entre un 8 y un 9% de la biodiversidad marina mundial.

Especies mediterráneas. Greenpeace/Roger Grace

Especies mediterráneas. Greenpeace/Roger Grace

El mar Mediterráneo mantiene un amplio rango de ecosistemas, desde las fértiles praderas sumergidas y arrecifes de coral de la zona costera, hasta las montañas marinas, y fosas del  lecho marino que, en su parte más profunda, alcanza los 5.000 m.
 
Más de veinte especies de cetáceos (ballenas, delfines y marsopas) se encuentran en el mar Mediterráneo, la mitad de ellos con poblaciones residentes. Ocho especies de cetáceos son comunes en la zona: el rorcual común, Balaenoptera physalus; el cachalote, Physeter macrocephalus; el delfín listado, Stenella coeruleoalba; el delfín de Risso, Grampur griseus; el calderón, Globicephala melas; el delfín mular, Tursiops truncatus; el delfín común, Delphinus delphis; y el zifio de Cuvier, Ziphius cavirostris.Tanto el rorcual común como el cachalote están en la lista roja de la UICN de especies amenazadas.

Una de las especies más distintivas y amenazadas del Mediterráneo es la foca monje del Mediterráneo, Monachus monachus, el pinnípedo (del grupo de las focas y leones marinos)  más amenazado del mundo y el único que se encuentra en sus aguas. Se trata de una especie muy rara en la actualidad y se encuentra en la lista de especies en peligro de la UICN desde 1966. A pesar de estar protegida por todos los acuerdos relevantes su declive no se ha detenido. Tras la evalución realizada por la UICN en 2004 fue incluida en la lista de especies críticamente amenazadas, sólo un nivel por encima de la extinción.

Fondo marino mediterráneo. Greenpeace/ Roger Grace.

Fondo marino mediterráneo. Greenpeace/ Roger Grace.

Hay tres especies de tortugas marinas en el Mediterráneo, dos de las cuales son residentes, la tortuga boba, Caretta caretta, y la tortuga verde, Chelonia mydas, y otra visitante desde el Atlántico, la tortuga laúd, Dermochelys coriacea. Las tortugas verdes del Mediterráneo son consideradas una sub-población independiente, que también figura en la lista de la UICN de especies críticamente amenazadas. Las tortugas marinas en el Mediterráneo son amenazadas por las actividades pesqueras, el desarrollo costero, el turismo, las actividades de navegación y la contaminación.

Muchos de los hábitats más importantes del Mediterráneo son también muy vulnerables a las actividades humanas. Las praderas submarinas de Posidonia oceanica proporcionan áreas vitales para el desove, la cría y la alimentación de un rico y diverso ecosistema (hasta 1.000 especies animales). Estas praderas están disminuyendo en muchas partes del Mediterráneo, como resultado de la proliferación de puertos deportivos, la contaminación, el desarrollo costero, las actividades pesqueras y la invasión de la macroalga tropical Caulerpa taxifolia.

Los hábitats de las profundidades marinas mediterráneas son tan valiosos como vulnerables. Un informe reciente que efectúa una revisión de estos hábitats sugiere una doble recomendación para la protección de los mismos. Por un lado, la prohibición de llevar a cabo actividades de pesca de arrastre de fondo por debajo de los 1.000 m, medida adoptada por la Comisión General de Pesca para el Mediterráneo en el 2005. Y por el otro, la creación de un sistema de reservas marinas que continúa desarrollándose actualmente a través de iniciativas como esta campaña de Greenpeace.