Informes Anuales / diciembre 2014

Bosques

Varios ayuntamientos españoles usan madera de ipé, principal causante de la deforestación de la Amazonia. Nuestro voluntariado salió a denunciarlo en mayo.

Varios ayuntamientos españoles usan madera de ipé, principal causante de la deforestación de la Amazonia. Nuestro voluntariado salió a denunciarlo en mayo.

Europa tiene una buena legislación para impedir la entrada de madera ilegal. Esa es la buena noticia, porque la mala es que España no la aplica. Desde Greenpeace hemos denunciado esta situación en diversos foros señalando los países donde se centra nuestras principales preocupaciones: la Amazonía brasileña y los bosques de la República Democrática del Congo.

Denunciamos el uso de madera de ipé de la Amazonia en España

El ipé es un árbol amazónico que crece de forma aislada en la selva y su explotación es a día de hoy una de las principales causas de desforestación de la Amazonía. En España se usa principalmente en obras públicas como en pasarelas y puentes, pero también en jardines o fachadas de edificios. Por eso, en mayo el voluntariado de Greenpeace denunció en nueve ciudades españolas el uso de madera de ipé en obras públicas y pidieron a los ayuntamientos que no contribuyan a la destrucción de las selvas tropicales con dinero público. Ver todas las fotos >>

Voluntarios de Greenpeace denuncian el uso de madera de ipé en un puente de Pamplona

En el caso del problema de la deforestación amazónica, hemos escogido el ejemplo de la madera de Ipé, muy utilizada en obras públicas. Hemos denunciado a empresas como la lucense López Pigueiras SA al encontrar evidencias de importaciones de esta madera tropical procedente de la explotación forestal en zonas no autorizadas del estado de Pará, en Brasil. Greenpeace ha colocado geolocalizadores en camiones de transporte de madera para documentar y probar sus movimientos entre zonas de selva que carecen de autorización de tala y los aserraderos. Gracias a ellos hemos expuesto como durante el día, los camiones madereros vacíos viajan hasta el interior de la selva a zonas que tienen la categoría de tierras públicas y donde la tala no está autorizada. Cuando cae la noche, estos camiones se desplazan hasta los aserraderos y de allí la madera sale hacia puntos de todo el planeta, incluida España, donde se vende a precios muy elevados, ya que es considerada la nueva caoba.

Y ante esta situación, resulta muy duro comprobar que aunque existen leyes que prohíben la comercialización de madera ilegal en la UE, el Gobierno español no está haciendo nada para frenar las importaciones sin garantías. Nuestros esfuerzos están centrados en detener el círculo vicioso en el que el caos y la corrupción en el sector forestal brasileño se ve estimulado por la demanda internacional de especies valiosas con la permisividad de las autoridades españolas.

Como en el año anterior, los incendios forestales han dado tregua a los montes españoles. El año 2014 ha sido un año de récord, el de menor superficie quemada desde 1971. La profesionalidad de los especialistas en extinción y la acción preventiva y disuasoria de las Fiscalías de Medio ambiente se han aliado con una meteorología estival sin olas de calor y precipitaciones moderadas.