Informes Anuales / diciembre 2014

Cartas del Consejo y la Junta Directiva

Los 17 de Cofrentes ante la Ciudad de la Justicia de Valencia, diciembre 2014

Los 17 de Cofrentes ante la Ciudad de la Justicia de Valencia, diciembre 2014

El año de la consolidación

El Consejo y la Junta Directiva son los órganos desde donde se dirige el rumbo de Greenpeace. El primero es el máximo organo de decisión. Está constituido por 75 representantes, 50 elegidos directamente por los propios socios, y 25 elegidos por los consejeros salientes. Se renueva cada tres años.

En su reunión anual, el Consejo elige a la Junta Directiva, compuesta por siete miembros que dedican su tiempo de forma voluntaria. La Junta decide el rumbo general de la organización y elige al director ejecutivo, quien, junto a los directores de los diferentes departamentos y el resto del personal, iza las velas en esa dirección.

Estimadas socias y socios,

2014 resultó ser un año particularmente turbulento para nuestra organización en un sentido tanto positivo como negativo. Ya estamos empezando a ver los beneficios de la adaptación de los objetivos de nuestras campañas a las prioridades ambientales internacionales, que nos permite incidir en ámbitos locales lejos de España. Un ejemplo es la ejecución de una astuta campaña en el mercado de valores de Hong Kong para prevenir una expansión de 130 millones de euros de la flota atunera china. Todavía tenemos mucho camino por recorrer, sin embargo, nuestra organización se encuentra en un proceso de renovación que creemos nos permitirá la consecución de victorias aún más importantes en el futuro.

Terminamos el 2013 preocupados por los proyectos legislativos de las “Leyes Mordaza”, la Reforma del Código Penal y la Ley de Protección de Seguridad Ciudadana, que atacan los derechos fundamentales de libertad de expresión, reunión y manifestación, en lo que venimos llamando derecho a la protesta. Hemos acabado 2014 con estos dos proyectos dando sus últimos pasos en las cámaras legislativas.

Mientras, los juzgados nos han dado la razón, confirmando que la “protesta es democracia” y que la Constitución nos garantiza en su artículo 45 nuestro deber y derecho de defender el medio ambiente. Los 16 activistas y el fotoperiodista que participaron en la acción de Cofrentes de 2011 han sido exonerados del delito de desobediencia que podría haberles acarreado años de prisión. Estas personas normales han hecho algo extraordinario. Hace cuatro años entraron en una central nuclear para denunciar el riesgo inasumible e inherente a esta energía. Durante estos cuatro años, viendo alteradas sus vidas por el proceso judicial, han sido un ejemplo de activismo pasivo en pos de nuestro derecho a la libertad de expresión y la protesta.

La lucha contra las prospecciones petrolíferas, tanto en el Ártico como en Canarias, Levante y las Baleares, ha sido otra de las campañas en que hemos conseguido dar gran resonancia a la demanda para evitar nuevas perforaciones. Pero también se ha visto comprometido nuestro derecho a la protesta. Nunca podremos olvidar las terribles imágenes de los activistas del Arctic Sunrise siendo abordados por las lanchas de la Armada, los gritos de la activista herida en la acción, al tratar de denunciar el comienzo de las prospecciones de Repsol en Canarias. Pero nuestra denuncia de la insensatez que suponía realizar estas prospecciones, junto a la increíble reacción del pueblo canario, han conseguido que se evidencie que el peligro de las prospecciones petrolíferas en las aguas de las Islas Canarias es un riesgo que hay que evitar. Y que la única alternativa aceptable es la apuesta decidida por las energías renovables.

En este 2014 hemos avanzado poco a poco en la concienciación global para lograr un Ártico protegido y libre de intereses comerciales, hemos seguido luchando contra la deforestación en la Amazonía y hemos continuado defendiendo nuestros océanos. También hemos asistido a una nueva cumbre contra el cambio climático en Lima en la que siguen sin darse los pasos necesarios. Con el trabajo de todos y todas y una gran movilización ciudadana creemos que podremos revertir esta situación en la importantísima COP de París 2015.

Por último, creemos que 2014 ha sido el año de la estabilización definitiva de las finanzas de Greenpeace España. Podemos seguir con nuestra labor solo gracias a vuestro apoyo económico, a vuestro esfuerzo cotidiano en una situación de crisis económica que todavía continúa. Un nada desdeñable crecimiento en el número de socios y socias que formamos la organización, que esperamos consolidar en 2015, creemos que nos garantiza el músculo económico suficiente para poder seguir luchando contra las injusticias medioambientales.

Desde la Junta Directiva y el Consejo de Greenpeace España nos esforzamos siempre, trabajando mano a mano con la dirección ejecutiva, el personal y el voluntariado, en que se dé el mejor uso a vuestras cuotas y donaciones.

En 2015, si el Gobierno sigue en su empeño, entrarán en vigor las Leyes Mordaza. Con o sin ellas, tenemos claro que seguiremos llevando a cabo nuestra protesta de la forma que sea necesaria para poder seguir defendiendo el medio ambiente. El ejemplo de los 17 de Cofrentes, de los activistas de Canarias, de todos y todas los voluntarios y voluntarias con su ilusión, su valentía y su trabajo, nos llena de fuerzas para seguir afrontando estos retos y dando todo lo que llevamos dentro.

Gracias de nuevo por vuestro apoyo: vosotros y vosotras sois Greenpeace y sin vosotros y vosotras no sería posible seguir trabajando día a día en la defensa de este planeta y sus habitantes.

El Consejo y la Junta Directiva de Greenpeace España