Informes Anuales / diciembre 2014

Energía y cambio climático

Las lanchas de la Armada cargan contra las de los activistas de Greenpeace

Las lanchas de la Armada cargan contra las de los activistas de Greenpeace

© Greenpeace/ Arturo Rodríguez

El Gobierno lanza a la Armada contra Greenpeace para defender las prospecciones de Repsol

Nuestro objetivo para conseguir la Revolución Energética se ha topado una vez más con las políticas del Gobierno español y su apoyo a las energías sucias, que ha quedado plasmado en sus intentos de potenciar el fracking y las prospecciones y en su intención de ampliar la vida de las centrales nucleares a 60 años (empezando con la obsoleta central de Garoña). Todo esto a pesar de que Greenpeace ha demostrado que las energías renovables podrían crear más de 3 millones de puestos de trabajo hasta 2030 y que, junto con eficiencia energética y gestión inteligente de la demanda, ahorrarían un 34% en la factura energética de los hogares.

Para denunciar estas políticas obsoletas hemos comenzado el año señalando en seis emplazamientos diferentes de Europa los graves peligros para la seguridad que supone la ampliación de la vida de las centrales nucleares del viejo continente. En nuestro caso señalamos a la central nuclear de Garoña, que “desmantelamos” con una protesta pacífica.

Iberdrola contra Greenpeace: los Cofrentes17

En febrero de 2011 16 activistas entraron en la central nuclear de Cofrentes, en Valencia, para realizar una protesta pacífica contra los peligros de la energía nuclear. En diciembre de 2014 Iberdrola sentó a los 16 activistas y al fotoperiodista independiente que los acompañaba en el banquillo. Pedía 3 años de prisión por persona, además de 350.000 euros a Greenpeace. Ante esta situación, nuestra mejor defensa fue el artículo 45 de la Constitución: tenemos el derecho a disfrutar de un medio ambiente sano, pero también el deber de defenderlo. En pocos días, los activistas y el fotoperiodista fueron absueltos. Lee más...

Cofrentes17

 

Repsol contra Greenpeace

El 14 de noviembre de 2014 el barco Arctic Sunrise de Greenpeace se posicionó en el área frente a la costa canaria que Repsol y el Gobierno español iban a comenzar a perforar. El día 15, durante una protesta pacífica, la Armada embistió lanchas de Greenpeace, hirió gravemente a una activista e inutilizó dos lanchas. Tras esa intervención el barco amarró en Lanzarote, donde recibió muchas muestras de apoyo de los isleños. El 18 el capitán, Joel Stewart, recibió una denuncia del Ministerio de Fomento por la que el barco quedaba retenido hasta que no abonase 50.000€ de fianza. Lee más...

La visita del Rainbow Warrior en mayo a Valencia y Baleares y del Arctic Sunrise en noviembre a Málaga y las Islas Canarias nos han permitido mostrar el amplio rechazo social a las prospecciones en alta mar en todo el territorio español. En las Islas Canarias el barco Arctic Sunrise se posicionó en el punto donde Repsol iba a comenzar las prospecciones, y trató de hacer una protesta pacífica, que la Armada impidió embistiendo las lanchas de Greenpeace con las suyas. Tres activistas resultaron heridos, una de ellas de gravedad. El Gobierno, en lugar de pedir disculpas ante una actuación a todas luces desmesurada, envió una detención administrativa al Arctic Sunrise.

Por otra parte, el discurso que pronunció Felipe VI en la Cumbre del Clima que celebró la ONU en Nueva York en septiembre dejó patente la importancia de actuar frente al cambio climático y la gravedad de los impactos.

Además, en la Cumbre de Cambio Climático que se ha celebrado en Lima ha salido el borrador del Nuevo Protocolo Climático Internacional para sustituir al Protocolo de Kioto. La buena noticia es que, por primera vez en la historia, el borrador incluye el objetivo perseguido por Greenpeace desde hace tiempo: alcanzar cero emisiones de CO2 en 2050. Este nuevo protocolo tendrá que ser aprobado el año que viene.

Por último, en diciembre 16 activistas y un fotoperiodista independiente, los denominados #Cofrentes17, han sido absueltos de los delitos de desórdenes públicos y lesiones tras la acción de protesta pacífica llevada a cabo en la central nuclear de Iberdrola en Cofrentes (Valencia) en 2011 denunciando el peligro nuclear.