Mi nombre es Darío Corrales Mérida, tengo 43 años, soy chileno y vivo en Canarias hace 10 años. Soy ecologista y trabajo en el control del erizo de diadema, que en la macaronesia es un problema muy grave.
Tengo tres hijos y me siento como de esta tierra, muy “canario”, defiendo sus intereses y estoy siempre dispuesto a colaborar y actuar en la defensa de nuestro entorno, vivo en un paraíso pero lamentablemente las gestiones de las autoridades y de los políticos no actúan en favor de nuestras islas. Por ejemplo, la construcción del muelle de Granadilla me parece una falta de respeto a nuestras costas, no considero que sea una obra necesaria en absoluto.
© Greenpeace/Pedro Armestre