Página - noviembre 4, 2010
Como ciudadanos y usuarios del medio natural, nuestra mejor contribución a la lucha contra los incendios forestales es evitar que se produzcan. Sigue estos consejos:
Es preferible no utilizar nunca el fuego en el monte. De manera especial, no enciendas fuego en el monte si las condiciones son desfavorables (altas temperaturas, fuerte viento, humedad ambiental escasa). En cualquier caso, nunca en verano.
Si decides utilizar las barbacoas y zonas habilitadas en las áreas recreativas, no dejes nunca el fuego sin vigilancia y nunca las abandones sin asegurarte de que el fuego está apagado.
Evita fumar en el monte y no dejes basura, que puede ser el origen de un fuego.
Durante tu estancia en el monte puedes colaborar con las autoridades ejerciendo una labor de vigilancia. Si observas alguna actividad sospechosa de provocar un incendio forestal, avisa al 112 y anota las matrículas de los vehículos presuntamente implicados.
Si se inicia un fuego
- Conserva la calma siempre. Evalúa la situación y decide si puedes colaborar en su extinción.
- Si se trata de un foco inicial y reducido, trata de apagarlo usando agua, tierra o una rama a modo de batefuego.
- No abandones la zona incendiada una vez apagada, el fuego no está extinguido y se reproducirá.
- Avisa a los servicios de extinción y espera al retén para poder irte.
Si el fuego está ya muy avanzado, limítate a dar aviso (112), abandona la zona y deja actuar a los profesionales de los servicios de extinción.
Nunca huyas de un incendio ladera arriba o a favor del viento (mirar hacia donde va el humo).
Intenta llegar a una zona ya quemada o a una vía de comunicación, un río, un campo de cultivo, etc.