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Deforestación de efecto invernadero

Página - noviembre 4, 2010
La deforestación y la degradación de los bosques son causa y resultado del cambio climático. Los bosques absorben CO2, actuando como un "sumidero" pero, cuando se deterioran o destruyen se convierten en una "fuente" liberando CO2 a la atmósfera.

Imagen de la deforestación sufrida por la selva amazónica en la región de Pará (Brasil)

Hasta una quinta parte de las emisiones de CO2 mundiales se deben a la tala indiscriminada de árboles. Ésta, a la vez que empobrece el suelo y lo deja desprotegido ante la erosión y la evaporación del agua, contribuye aún más al cambio climático. Al aumentar las sequías y la presión humana sobre el manto forestal, éste se ve en peligro.

La pérdida de los bosques y de las especies afectará a la vida de todos con costes económicos desproporcionados en los países pobres y en vías de desarrollo.

Greenpeace pide que se inicie urgentemente una lucha seria a escala internacional para detener la deforestación causada por la extracción irresponsable de recursos forestales y la quema de bosques primarios para introducir ganadería y cultivos como la soja, destinada en gran medida a la alimentación animal de los países industrializados.

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