Soluciones y demandas
El futuro de la agricultura y la ganadería pasa por una agricultura moderna que se relacione con la naturaleza y con la gente. Una agricultura verdaderamente sostenible, social y ambientalmente, en la que está prohibida la utilización de agrotóxicos y de transgénicos; que, contrariamente a la agricultura industrial, no se desarrolle en detrimento del medio ambiente.
Miles de personas se manifiestan en Madrid contra el cultivo de maíz transgénico.
Un modelo basado en una gestión sana de los recursos locales que beneficie a productores y consumidores y que proteja los recursos de los que depende el conjunto de la humanidad. Millones de explotaciones de todos los continentes demuestran que pueden proveer suficiente alimento, aumentar la seguridad alimentaria, reponer los recursos naturales y generar mejor calidad de vida para las agricultoras y los agricultores, así como para las comunidades locales.
La actual industria agraria, basada en un uso intensivo de químicos, genera una espiral de destrucción ambiental, pobreza y hambre. No se conseguirán la seguridad y la soberanía alimentarias a través de técnicas obsoletas como el aumento constante de fertilizantes, pesticidas o cultivos transgénicos que propugna el modelo intensivo y dependiente del petróleo. La agricultura industrial contribuye fuertemente al cambio climático; degrada el suelo y destruye los recursos que son fundamentales para la fijación de carbono, como los bosques y el resto de comunidades vegetales; produce grandes cantidades de emisiones directas debido al sobre-uso de fertilizantes y al aumento de la ganadería intensiva.
Es posible cambiar la agricultura y la ganadería para que sea no solamente un emisor de GEI mucho menor, sino también para que se convierta en un sumidero de carbono que nos ayude a revertir la destructiva contribución al cambio climático.
Demandas de Greenpeace
La campaña de transgénicos trabaja para que se prohíba toda liberación al medio ambiente de Organismos Modificados Genéticamente (OMG), tanto comercial como experimental, así como para que se paralicen las importaciones de estos cultivos MG y de sus derivados.
Debe decretarse una moratoria contra toda liberación comercial y experimental de OMG mientras no se den las condiciones políticas, legales y técnicas para garantizar la continuidad de la agricultura convencional y ecológica libre de transgénicos. España, como han hecho muchos países en la UE, debe empezar por prohibir el cultivo del maíz MON 810 debido las riesgos de éste para los ecosistemas. Moratoria e iniciativas en otros países
Es fundamental que se establezca un sistema de evaluación real de los riesgos ambientales, sanitarios, económicos y sociales de los transgénicos. Éste debe incluir los riesgos a largo plazo, los daños indirectos, debe ser llevado a cabo por organismos públicos independientes y debe ser previo a toda autorización de comercialización.
El consumidor tiene derecho a elegir, por ello, Greenpeace trabaja para que se garantice que la trazabilidad y el etiquetado sean tratados con seriedad.
Deben establecerse normas de cultivo que garanticen la ausencia de contaminación genética y un mecanismo que obligue a los responsables de las contaminaciones a asumir toda la responsabilidad jurídica de éstas.
Más información:
- (Resumen en castellano) Cool Farming: Climate impacts of agriculture and mitigation potential
- Cool Farming