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El Ministerio y la Junta de Andalucía optan por no resolver el problema de la contaminación de Huelva

Greenpeace denuncia que el “plan” presentado para la recuperación de las marismas del río Tinto no aporta soluciones sostenibles e hipoteca el futuro de la ciudad

Reportaje - abril 20, 2010
El Ministerio de Medio Ambiente y la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía han presentado hoy un decepcionante “plan” para recuperar las balsas de fosfoyesos en Huelva –olvidando el deterioro causado también a las marismas del río Tinto–, sin aportar soluciones efectivas que resuelvan definitivamente el grave problema de contaminación que sufre la ciudad.

Las balsas de fosfoyesos en Huelva ocupan 1.200 ha y albergan más de 120 millones de residuos tóxicos y radiactivos.

La propuesta de ambas administraciones representa la solución más barata para Fertiberia y la peor para el medio ambiente y la salud de los onubenses, pues no contempla en ningún caso la retirada de los residuos. El "plan", que ha sido presentado sin estar aún finalizado, contempla un estudio piloto sobre el terreno y pasa por recubrir con arena la zona contaminada y plantar después árboles.

Este proyecto ha sido elaborado por un grupo de "expertos" que paradójicamente, en algunos casos, han contribuido a originar el problema, y se ha realizado de espaldas a la ciudadanía, sin permitir que en su elaboración participaran grupos ecologistas y otros representantes de la sociedad civil.

"La propuesta del Ministerio y la Junta es un simple lavado de imagen y supone una nueva decepción para los onubenses, además, habrá que estar vigilantes para evitar que sean los ciudadanos quienes finalmente tengan que costear este despropósito", ha declarado Julio Barea, responsable de la campaña de Contaminación de Greenpeace, "exigimos a las Administraciones responsables que se sienten con el resto de agentes implicados en el problema para alcanzar un acuerdo que permita un desarrollo sostenible para Huelva",

Las balsas de Huelva han sido utilizadas durante años para verter en ellas millones de toneladas de otros residuos, tóxicos y peligrosos, diferentes a los fosfoyesos (cenizas radiactivas, ácidos débiles, restos de la planta de tratamiento de residuos peligrosos), además, de residuos sólidos urbanos. Por ello, Greenpeace entiende que cubrirlo con una simple capa de tierra es inapropiado, ineficaz e irresponsable.

Debido a la inacción de las Administraciones, las organizaciones que trabajan para que Huelva pueda disfrutar de un entorno saludable, presentarán un documento en el que se recogerán las condiciones mínimas que tendría que cumplir un plan serio para la descontaminación de las marismas del Tinto. Estas tareas realizadas con coherencia representarán una oportunidad para el empleo local y para el futuro de Huelva, además, podrían suponer una experiencia pionera a nivel mundial en el ámbito de restauración ambiental.

Huelva convive con 120 millones de toneladas de residuos industriales, tóxicos y radiactivos procedentes de la fabricación de fertilizantes químicos. Los tribunales españoles y las autoridades de Bruselas han apreciado irregularidades en las autorizaciones otorgadas por las Administraciones españolas a Fertiberia, empresa responsable de los vertidos y han puesto fecha de cese de los vertidos a final de 2010.

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