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ACCIÓN.- Greenpeace proyecta en la central térmica de carbón de As Pontes las imágenes del cambio climático en España

Campaña Salvemos el clima: abandonemos el carbón

Reportaje - octubre 2, 2008
Durante la pasada madrugada, activistas de Greenpeace han proyectado imágenes de los futuros efectos del cambio climático en España y mensajes como “Carbón = cambio climático” sobre las torres de refrigeración de la central térmica de carbón de As Pontes (A Coruña).

Durante la pasada madrugada, activistas de Greenpeace han proyectado imágenes de los futuros efectos del cambio climático en España y mensajes como “Carbón = cambio climático” sobre las torres de refrigeración de la central térmica de carbón de As Pontes (A Coruña).

España es el cuarto país consumidor de carbón de la Unión Europea. Los

europarlamentarios decidirán el próximo siete de octubre un paquete de medidas para combatir el cambio climático.

La central térmica de As Pontes, escenario de la acción de Greenpeace y propiedad de Endesa, es la mayor fábrica de cambio climático de España y una de las mayores de Europa. Consume cerca de nueve millones de toneladas de carbón, lo que supone más del 20% de todo el carbón consumido en España, y recibió gratuitamente el 80 % de los derechos de emisión en el periodo 2005-2007.

Si se comparan las cifras de consumo de carbón de los países de la Unión Europea (UE-27), excepto Malta y Chipre, se concluye que España es el cuarto país consumidor de carbón. El 64% del CO2 que emite el sector eléctrico en España proviene de las centrales térmicas de carbón que sólo proporcionan el 23% de la electricidad.

La actividad desarrollada durante esta madrugada se enmarca dentro de la campaña de Greenpeace Salvemos el clima: abandonemos el carbón dirigida, entre otros, a los parlamentarios europeos que el próximo siete de octubre tomarán decisiones sobre el paquete de medidas para combatir el cambio climático y conseguir el objetivo de no alcanzar un aumento de dos grados centígrados de la temperatura global.

Entre estas medidas se encuentran el reparto de la reducción de los gases de efecto invernadero para 2020 y las dos nuevas directivas de comercio de derechos de emisión y sobre la captura y almacenamiento de carbono. Dependiendo del contenido de estas regulaciones se avanzará en la lucha contra el cambio climático o se perpetuará la industria del carbón, lo que implicaría el incremento de la temperatura media del planeta por encima de dos grados centígrados, cuyas consecuencias son inasumibles para millones de personas y miles de especies en el planeta.

"El carbón o el clima, esa es la decisión que tienen que tomar los parlamentarios europeos" -ha declarado Raquel Montón, responsable de la campaña de Cambio Climático y Energía de Greenpeace. "Únicamente estableciendo una reducción obligatoria de las emisiones de CO2 del 30% para 2020 y no regalando ningún derecho de emisión tendremos una oportunidad para salvar el clima".

Greenpeace, junto con otras organizaciones, pone a disposición de toda la ciudadanía la página www.timetolead.eu a través de la cual pueden enviar a los europarlamentarios [1] sus peticiones, propuestas, y conocer de primera mano las decisiones que están tomando en su nombre.

"El que contamina no sólo no paga, sino que cobra por ello",- ha declarado Raquel Montón, responsable de la campaña de Cambio Climático de Greenpeace.- "No es posible luchar contra el cambio climático y seguir quemando carbón, los europarlamentarios lo saben y deben apostar por salvar el clima y no a las empresas eléctricas carboneras".

Greenpeace ha demostrado que se pueden reducir globalmente las emisiones de CO2 casi un 50% para 2050, además de asegurar el suministro energético y hacerlo de un modo asequible, manteniendo estable el desarrollo económico mundial. Las energías renovables, junto con el "uso inteligente" de la energía, pueden abastecer la mitad de la demanda energética mundial.

En España, se puede ir más allá, se podría abastecer el 100% de la demanda de electricidad sólo con fuentes renovables para 2050, incluso se podría obtener la totalidad de la demanda energética. Los costes de inversión son perfectamente asumibles, y el precio de la electricidad en el futuro sería más barato que si se siguiera usando energías peligrosas e inseguras como los combustibles fósiles y la energía nuclear. Ya se ha comenzado: las energías renovables en España ya emplean a más de 188.000 personas.

[1] Relación de europarlamentarios españoles: Inés Ayala Sender (PSOE), Pilar Ayuso (PP), Pilar del Castillo (PP), Cristina Gutiérrez Cortines (PP), David Hammerstein (LOS VERDES), Esther Herranz (PP), Francisca Pleguezuelos (PSOE), Teresa Riera (PSOE), María Sornosa (PSOE) y Alejo Vidal-Quadras (PP).