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Greenpeace celebra la cancelación del megaproyecto turístico Cabo Cortés, conseguida por la presión ciudadana

La organización ecologista entregó la pasada semana 220.000 firmas exigiendo al presidente mexicano la cancelación del proyecto

Reportaje - junio 15, 2012
El presidente mexicano, Felipe Calderón, ha anunciado la cancelación del megaproyecto turístico Cabo Cortés, en Baja California Sur. El comunicado oficial de la presidencia de México alude a la necesidad de conservar los recursos del país y el incumplimiento, por parte de la empresa promotora, la española Hansa Urbana, de los requerimientos ambientales necesarios para poner en marcha el proyecto. Para Greenpeace, que la semana pasada entregó 220.000 firmas de ciudadanos que exigían que el gobierno mexicano diera este paso, se trata de una victoria de la ciudadanía frente a los intereses depredadores de las empresas.

viernes, 15 de junio de 2012

Además, Greenpeace considera que los funcionarios responsables de dar la autorización ilegal a este proyecto deben asumir sus responsabilidades y dimitir, o ser obligados a ello.

A la vez, la organización ecologista cree que este triunfo es un hito de cara al futuro, y debe servir de ejemplo, en México y también en España, de que otro modelo de turismo y de apuesta de futuro por el litoral es posible.

Greenpeace recuerda que Cabo Cortés fue presentado por la empresa española Hansa Urbana. Se trata de un megaproyecto turístico equivalente en tamaño a todo Cancún, donde Hansa ocuparía una extensión superior a 3.800 hectáreas para construir una marina de 490 amarres, instalada sobre las dunas costeras, 27.000 habitaciones y dos campos de golf, entre otras infraestructuras. Es decir, una capacidad habitacional casi igual a la de Cancún, en una zona semidesértica que históricamente ha sido de muy baja densidad poblacional. El megaproyecto Cabo Cortés fue autorizado en un proceso plagado de irregularidades, y contra la opinión de las principales agencias medioambientales del propio gobierno. Todo ello, en el área limítrofe con el Parque Nacional de Cabo Pulmo.

Cabo Pulmo es un Parque Nacional Marino, protegido desde 1985, y una de las reservas biológicas más ricas del planeta, además de ser Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO. La población, un pequeño núcleo que desde siempre vivió de la pesca, apostó por la conservación y vive del cuidado del parque y del ecoturismo. No quieren el proyecto, sino garantizar su modo de vida y la supervivencia del lugar.

Greenpeace ha llevado a cabo desde marzo una campaña de recogida de firmas, pidiendo a la ciudadanía su voto para la conservación de Cabo Pulmo. “En tres meses, más de 222.000 personas votaron por la cancelación del proyecto y la conservación del arrecife, apostando por la conservación de los recursos naturales de cara al futuro y por un modelo de turismo sostenible, en lugar de por los intereses cortoplacistas de algunas empresas y políticos”, ha señalado Alejandro Olivera, portavoz de Greenpeace México.

“La empresa Hansa Urbana es sólo un ejemplo de empresas españolas vinculadas al sector inmobiliario y turístico que han devastado primero nuestras costas y luego, con la crisis, han ido a promover el mismo modelo destructivo en otros lugares, como México, sin tener en cuenta las consecuencias a largo plazo que ya se están viendo aquí. La cancelación de Cabo Cortés debería servirles de lección, y mostrar que otro modelo de desarrollo y de turismo es posible, pese a que no sirva a sus intereses”, ha afirmado Mabel González, área de Investigación e Incidencia de Greenpeace España.

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