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Greenpeace despliega una pancarta en el puente de las casas colgadas de Cuenca para rechazar el cementerio nuclear

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Reportaje - mayo 16, 2012
Desde primera hora de la mañana una decena de activistas de Greenpeace han colgado en el puente colgante de Cuenca una gran pancarta de más de 200 metros cuadrados en la que se puede leer el mensaje “Cementerio Nuclear no”, en referencia al proyecto de construcción del Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares en Villar de Cañas (Cuenca).

miércoles, 16 de mayo de 2012

La industria nuclear no tiene ninguna solución para el tratamiento de los residuos nucleares, por ello debe gestionarlos de la manera más segura posible y llevarlos a Villar de Cañas no lo es”, ha declarado Raquel Montón, responsable de la campaña Nuclear de Greenpeace. “Para gestionar de forma responsable los residuos nucleares lo primero es dejar de producirlos, es decir, establecer un plan de cierre urgente y progresivo de todas las centrales”.

Con esta acción de protesta Greenpeace recuerda que de todos los métodos que existen actualmente para gestionar los residuos de las centrales nucleares, el menos peligroso como solución temporal es la construcción de almacenes temporales individualizados (ATI) en contenedores en seco (sin necesidad de usar un refrigerante líquido) en las centrales nucleares. De esta manera se acercará al máximo posible el nivel de seguridad para la población, trabajadores y medio ambiente.

Esta propuesta de Greenpeace se basa en que:

 

  • La construcción de un ATI en cada central es más seguro que la construcción de un gran almacén temporal centralizado (ATC) porque se evita el transporte de los residuos por la geografía española (entre 600 y 800 transportes altamente peligrosos).

  • La construcción de un ATI en cada central es más barato. El coste de construir el ATC (la construcción, el mantenimiento y el transporte de los residuos) es de unos 2.000 millones de euros, 20 veces superior al de los ATI necesarios en España.

  • La construcción de almacenes temporales individualizados ya es una realidad: Trillo ya dispone de uno y Ascó lo tendrá en los próximos años. La central nuclear de Zorita lo construyó para poder realizar el desmantelamiento.


Greenpeace denuncia que el proyecto de construcción de un cementerio nuclear utiliza la desesperación de las personas y de los municipios en la actual situación de crisis y desempleo
para favorecer únicamente los intereses de las compañías eléctricas propietarias de las centrales nucleares.

La organización ecologista recuerda que los ATI serían costeados por las compañías propietarias y en el ATC los residuos serán gestionados por la empresa de capital público ENRESA. El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) justifica este gasto público en una cuestión de seguridad: hace seis meses, el CSN limitó el tiempo de almacenamiento del combustible gastado en las piscinas de las nucleares, a consecuencia del accidente de Fukushima que ha puesto de manifiesto el riesgo asociado con esas piscinas, y así consta en el acta del Pleno celebrado el 13 de octubre de 2011.

En cambio, Greenpeace hace hincapié en que, el pasado 27 de abril, el Ministerio de Industria “olvidó” esta necesidad a favor de la seguridad al redactar el proyecto de orden de revocación del cierre de la nuclear de Garoña. En él justifica la prolongación de la vida útil de Garoña debido a la ausencia de un ATC. Por ello la organización ecologista denuncia la utilización de ambos argumentos, contrarios entre sí, en su habitual defensa del negocio nuclear de Iberdrola y Endesa.

Residuos radiactivos de alta actividad
Greenpeace recuerda que los residuos provenientes de las centrales nucleares son un material muy peligroso, debido a su elevado potencial radiotóxico y a su alto nivel de radiactividad, que persiste durante cientos de miles de años.

Todas las opciones de gestión de los residuos radiactivos de alta actividad propuestas por la industria nuclear plantean serios inconvenientes, como el almacenamiento geológico, almacenes temporales centralizados, reprocesamiento, transmutación nuclear... Según Greenpeace, no existe ninguna solución técnica para este problema que garantice que no se producirán efectos negativos sobre la salud humana y el medio ambiente a corto, medio o largo plazo.

Por ello, cualquier política de gestión de residuos radiactivos debe priorizar el cese en el plazo más corto posible de su producción, lo que implica necesariamente poner en marcha un plan de cierre progresivo pero urgente de las centrales nucleares, ya que éstas son las que los producen. La viabilidad de su sustitución por energías renovables es un hecho demostrado.

Nota:
(1) Orden de incoación del procedimiento de revocación parcial de la Orden ITC/1785/2009, de 3 de julio de 2009, por la que se acuerda el cese definitivo de la explotación de la central nuclear de Santa María de Garoña.   (Quinta: El retraso en la fecha inicialmente prevista de disponibilidad del Almacén Temporal Centralizado (ATC) de combustible nuclear gastado de la central como requisito previo para iniciar su desmantelamiento, supone también un retraso en la fecha para poder iniciar el desmantelamiento de la central).

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