Este sitio usa cookies. Si continúas navegando estás aceptando su utilización. Más información

Activistas de Greenpeace despliegan una pancarta en el juicio del Prestige con el rostro de los responsables de la marea negra

Greenpeace señala a los responsables de la catástrofe y pide que se abandone el petróleo porque puede ser sustituido en el sistema energético por renovables

Reportaje - noviembre 13, 2012
Cuatro activistas escaladores de Greenpeace mantienen desplegada una pancarta de sesenta metros cuadrados en Expocoruña (A Coruña), lugar donde se celebra el juicio del Prestige. En la pancarta aparece la imagen de los responsables de la marea negra, Mariano Rajoy, Francisco Álvarez-Cascos, Miguel Arias Cañete, Jaume Matas y Arsenio Fernández de Mesa, junto con el mensaje "Onde están os responsables?" ("¿Dónde están los responsables?"), con motivo del comienzo de las declaraciones de los imputados en el juicio por la marea negra del Prestige.


Greenpeace recuerda que la marea negra que afectó a casi 2.000 km de la costa española fue debida, además de a las carencias en la responsabilidad en el transporte marítimo que, hoy en día, siguen protegiendo los intereses de la industria petrolera, a los fallos y negligencias institucionales a la hora de tomar decisiones desde que el Prestige lanzó el 13 de noviembre de 2002, hace hoy 10 años, el SOS.

"Rajoy, Cascos, Cañete y Matas son irresponsables frente a la catástrofe del Prestige porque no les podemos exigir responsabilidad y actuaron con falta de previsión", ha declarado Raquel Montón, responsable de la campaña Energía de Greenpeace.

La organización ecologista publicó, el pasado 5 de noviembre, el informe Otro Prestige es posible donde expone que a pesar de las advertencias públicas de numerosos expertos y científicos, la decisión de alejar el buque fue uno de los mayores errores cometidos, la información ofrecida por las distintas administraciones a la población fue escasa, insuficiente y, en ocasiones, falsa y contribuyó a dificultar una respuesta efectiva contra la catástrofe. Por último, la insuficiente valoración de la dimensión medioambiental del siniestro fue la última de las tres causas principales de la negligente gestión del accidente del Prestige.

Greenpeace señala que los principales responsables de todo ello fueron:

Mariano Rajoy era vicepresidente primero, ministro de la Presidencia y portavoz del Gobierno. Le correspondía la coordinación interministerial y la comunicación a la sociedad.La desinformación fue enorme, falta de rigor, en ocasiones falsa y continuamente desmentida.

Francisco Álvarez-Cascos era ministro de Fomento. Le correspondía la máxima responsabilidad en tráfico, seguridad y contaminación marítima. La decisión de alejar el buque dependió de él y fue uno de los mayores errores de la gestión del accidente.

Jaume Matas era ministro de Medio Ambiente. Le correspondía la evaluación del desastre y de las tareas de limpieza de la costa y de las playas. La ineficiencia en la limpieza de playas, así como la ausencia de ningún documento de evaluación integral de daños, ni consecuentemente planes para paliarlos, fue su responsabilidad.

Miguel Arias Cañete era ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación.Le correspondía la decisiones sobre el cierre de los caladeros. La minusvaloración de la dimensión ambiental de la catástrofe le condujo a una completa descoordinación desde el Ministerio con las consejerías de pesca, los pescadores, mariscadores y marineros.

Arsenio Fernández de Mesa era delegado del Gobierno en Galicia. Tenía competencias en lo que respecta a la información ciudadana y vocal de la Comisión interministerial para el seguimiento de los daños causados por el Prestige.Participó de la decisión de alejar el Prestige.

Asimismo, la organización presentó el pasado 16 de octubre, coincidiendo con el inicio de la vista oral del juicio, el documento La injusticia del Prestige, donde explica que esta decisión fue tomada por el director general de la Sociedad de Salvamento Marítimo, Javier Gárate; el subdirector general de Tráfico y Seguridad Marítima, Manuel Nogueira; el capitán marítimo de A Coruña, Ángel del Real; el delegado del Gobierno en Galicia, Arsenio Fernández de Mesa, y el director general de la Marina Mercante, José Luis López Sors. Después de tomar esa opción, el grupo informó al ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, quien avaló el alejamiento del Prestige. Todos ellos sabían que el calado del puerto de A Coruña era suficiente para albergar el Prestige y tomaron esta decisión sin que ningún técnico cualificado hubiera inspeccionado el buque.

Finalmente, Greenpeace expone que el petróleo, último responsable de la marea negra, puede ser sustituido en el sistema energético por renovables. Para ello, en el sector del transporte hay que reducir las necesidades de movilidad y avanzar en la electrificación. En el informe de Greenpeace Energía 3.0 se detalla este modelo que logra satisfacer los servicios de movilidad con una gran reducción del consumo de energía.