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Greenpeace comparece en el Congreso para pedir independencia en el CSN y denunciar la gestión de Garoña

Greenpeace señala los tres retos del CSN para 2014: el desmantelamiento de tres reactores, el ATC y los planes de acción de las pruebas de resistencia

Reportaje - diciembre 17, 2013
Greenpeace comparece esta mañana en la Comisión de Industria del Congreso de los Diputados con motivo de la ponencia del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), donde pedirá a esta Comisión que asegure la independencia del CSN y que exija responsabilidades ante la gestión del cierre de Garoña.

La organización ecologista hará una defensa de la misión y del trabajo del CSN y su independencia, una valoración de su actuación y una reflexión sobre los retos que tiene por delante.

Respecto a la independencia, Greenpeace considera que está en riesgo debido a que la presidencia la ostenta una persona cuyo cargo era Secretario de Estado de Energía cuando fue elegido, un puesto de la Administración General del Estado directamente relacionado con las instalaciones nucleares.

Respecto a la valoración de su actuación en el caso de Santa María de Garoña ha quedado demostrado el tratamiento escandaloso que se ha llevado en el proceso de cierre de la central nuclear, ya que el CSN ha actuado al dictado del Ministerio, que a su vez lo hizo al dictado de Nuclenor.

Respecto al plan de acción derivado del proceso de las Pruebas de Resistencia puestas en marcha tras el accidente de Fukushima, la inversión de 3.024.500 euros realizada por el CSN muestra claramente que la seguridad nuclear no es algo barato, ni fácil, pero es indispensable.

Respecto a los retos para 2014, la organización ecologista considera que son la implementación de las Pruebas de Resistencia, el ATC y el desmantelamiento de los tres reactores cerrados, Vandellós I, Zorita y Garoña. Estas tareas se encuadran en un contexto de envejecimiento de las instalaciones y es imprescindible abordar una valoración del riesgo relativo a la seguridad,  a la economía, y a la responsabilidad civil.
    
Por último, Greenpeace indica que el futuro de la energía nuclear está condicionado por el debate que se está desarrollando en la Unión Europea, sobre los objetivos de la política de clima y energía en el periodo 2020-2030.  De los tres escenarios propuestos por la Comisión Europea para 2030, solo uno de ellos no incluye la reducción de la energía nuclear y es el que aumenta el uso de carbón, es el peor escenario de progreso para mejorar la dependencia energética, para aumentar el número de años de vida y es el que menos empleo genera; pero que exigiría, de llevarse a cabo, un esfuerzo ingente en materia de seguridad nuclear, en un contexto de envejecimiento de las centrales nucleares.
    
"Para evitar aumentar el riesgo nuclear hay que adoptar un objetivo obligatorio de energías renovables para 2030 en Europa; es lo que nos beneficia y para el que España sí está preparada", ha declarado Raquel Montón, responsable de la campaña Nuclear de Greenpeace.

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