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Escaladores de Greenpeace descuelgan una pancarta en Jerusalén para pedir a Obama que pare las prospecciones de petróleo en el Ártico

Un vertido en las heladas aguas del Ártico sería imposible de predecir, según un informe del departamento de Interior estadounidense

Reportaje - marzo 21, 2013
Cinco escaladores de Greenpeace han desplegado esta mañana sobre un puente de Calatrava en Jerusalén (Israel) una pancarta gigante de unos 150 m2 que dice "Obama: Para las prospecciones en el Ártico". Ocho activistas han sido detenidos y los cinco escaladores permanecen sobre el puente.

La protesta se está realizando durante la visita a Israel del presidente de EEUU, Barack Obama, y sólo una semana después de la publicación de un abrumador informe (1) del departamento de Interior estadounidense sobre los accidentes de la petrolera Shell en las frágiles aguas del Ártico de Alaska el pasado verano.

Un activista español, Ignacio Robles, ha sido uno de los escaladores que han desplegado la pancarta esta mañana. Con esta acción, un grupo internacional de activistas de Greenpeace quiere llamar la atención sobre la responsabilidad que tiene el gobierno norteamericano con el Ártico para que sea salvaguardado del poder de las petroleras. La importancia climática del Ártico es fundamental para el funcionamiento del sistema global planetario y España es uno de los países europeos más afectados por el cambio climático (2).

"Greenpeace pide a Obama que aproveche esta oportunidad y prohíba las prospecciones petrolíferas en mar abierto en toda la costa norte de Estados Unidos ya que los riesgos de un derrame en estas aguas heladas sería catastrófico", ha declarado Pilar Marcos, responsable de la campaña del Ártico. "El presidente Obama tiene todas las pruebas y el poder necesario para justificar una prohibición de las prospecciones de petróleo en el Ártico. Millones de personas en todo el mundo reclamamos que se proteja el Ártico y no vamos a parar hasta que todas las compañías petroleras se queden fuera", subraya Marcos.

Empresas petroleras como Shell buscan nuevas oportunidades para explorar los valiosos recursos que se pueden encontrar bajo las aguas de un Ártico cada vez con menos hielo, pero donde la probabilidad de accidentes es elevada. El Ártico es uno de los ambientes más extremos y hostiles para buscar petróleo del planeta y es imposible limpiar una marea negra. Un accidente con una plataforma del tipo Deep Water Horizon que se incendió en el golfo de México en 2010 destruiría uno de los ecosistemas más productivos y frágiles del planeta, hogar de cuatro millones de personas y especies animales en peligro como el oso polar o el narval.

Lo que sucede en el Ártico afecta a cada ciudadano del planeta. Greenpeace demanda que no se permita a estas irresponsables empresas perforar en busca de más petróleo. La desaparición del hielo Ártico es una llamada urgente para pasar a la acción y luchar contra el cambio climático y no debe ser una oportunidad para que las empresas petroleras busquen mayores beneficios.

Además Greenpeace ha lanzado a través de www.salvaelartico.es el proyecto de formar una gran cadena humana para pedir que en la Asamblea General de Naciones Unidas se declaren las aguas internacionales del Ártico como espacio protegido con prohibición de actividades de explotación petrolífera y pesca industrial. Los que quieran unirse pueden mandar un mensaje al 28099 con "Ayuda Artico" y recibir una geolocalización para meterla en la web y visualizar el lugar "simbólico" del Ártico que protegen.

NOTAS
(1) Review of Shell?s 2012 Alaska Offshore oil and gas Exploration Programm (Inglés)

El informe dice que:

- Shell inició su programa de prospecciones en 2012 con "sustanciales incertidumbres sobre el sistema de contención de un vertido ACS [Arctic Containment System] y el control de emisiones al aire". También describe como "improvisadas" algunas de las medidas que Shell tomó para mitigar su ausencia de planificación.

- El informe elogia el sistema de predicción meteorológica de Shell, pero reconoce que ni siquiera pudo evitar el accidente de la plataforma Kulluk. Esto plantea serias dudas sobre la capacidad de cualquier tecnología para mitigar adecuadamente los riesgos de operar en alta mar en el Ártico. De hecho, el sistema de Shell de predicción del tiempo y del hielo es uno de las fortalezas de la compañía, sin embargo, los drásticos cambios de las condiciones climáticas con vientos huracanados y mala mar en Alaska provocaron el accidente de la Kulluk.


(2) Informe "El Ártico y los efectos del cambio climático en España"


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