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La guardia costera rusa aborda armada el barco de Greenpeace y arresta a toda la tripulación

El Artic Sunrise navegaba en aguas internacionales, por lo que se trata de un abordaje ilegal

Reportaje - septiembre 19, 2013
Mar de Pechora, 19 de septiembre de 2013. La Guardia Costera de Rusia ha abordado el barco de Greenpeace Arctic Sunrise y ha arrestado a los 25 activistas a bordo, tras una protesta contra la petrolera Gazprom y sus planes de explotación petrolífera en el Ártico.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Action Against Gazprom's Arctic Drilling © Denis Sinyakov / Greenpeace

En el momento del abordaje, el Arctic Sunrise daba vueltas a la plataforma petrolífera Prirazlomnaya, fuera del límite de tres millas náuticas de su perímetro y en aguas internacionales. Las coordenadas confirman que el barco de Greenpeace estaba dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) y por tanto es un abordaje ilegal por parte de la patrullera rusa (1). Las coordenadas en el momento del abordaje eran: 69-19-53N : 57-16-53E.

Usando un helicóptero y rapelando hacia cubierta, la guardia costera ha abordado el barco armada y ha comenzado a rodear a los activistas, agrupándolos en cubierta. Algunos de ellos han logrado encerrarse en la sala de radio mientras veían a sus compañeros arrodillados y con armas apuntándolos.

Antes de esto, la Guardia Costera detuvo sin cargos a dos activistas internacionales de Greenpeace que lograron escalar la plataforma petrolífera de Gazprom la madrugada del miércoles, en una protesta pacífica. Hasta este momento, los dos activistas siguen retenidos e incomunicados.

"Este asalto ilegal de nuestro barco en protesta pacífica muestra las medidas extremas que el gobierno ruso es capaz de emplear para permitir que Gazprom continúe con su peligrosa actividad petrolífera en el Ártico ruso, fuera de los ojos del mundo", ha declarado Kumi Naidoo, Director Ejecutivo Internacional de Greenpeace. "Pedimos al Presidente Putin que frene y ordene a la Guardia Costera rusa que guarde sus armas y se retire. Somos una organización pacífica y nuestra protesta no ha hecho nada para merecer este nivel de violencia".

El Ministro de Exteriores ruso ha afirmado que la Guardia Costera intervino el miércoles, debido a que el Arctic Sunrise representaba una amenaza ambiental y para la seguridad, un argumento que Greenpeace cuestiona enérgicamente.

"La Guardia Costera ha abordado nuestro barco con armas, amenazando a nuestros activistas a punta de pistola y ha realizado 11 disparos de advertencia hacia nuestro barco, ¿quién representa aquí realmente una amenaza para la seguridad?", declara Ben Ayliffe, responsable de la campaña de Greenpeace Internacional del Ártico.

La perforación petrolífera en el Ártico es un grave riesgo ambiental que debe ser paralizada. Greenpeace ha llegado a estas aguas para, mediante la protesta pacífica,  defender el medio ambiente en nombre de millones de personas alrededor del mundo que se oponen a la explotación del Ártico.

"No se equivoquen, la verdadera amenaza al Ártico no viene de Greenpeace sino de compañías petrolíferas como Gazprom que están decididas a ignorar la ciencia y el sentido común y pretenden explotar en estos lejanos y congelados mares", concluye Ayliffe.

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