Madrid, España — Activistas de Greenpeace han accedido a las instalaciones de la empresa armamentística Expal para denunciar que esta empresa fabrica bombas de racimo y reclamar su prohibición total. Los activistas han reclamado una reunión con los responsables de la empresa para expresarles su posición con respecto a este tipo de arma y hacerles entrega de la copia de una prótesis y de un vídeo con un testimonio recogido en Camboya en el que una víctima de este armamento se dirige directamente a ellos.