Atún rojo transportado en una jaula entre Libia y Sicilia. Mayo 2006. La industria del engorde de atún en el Mediterráneo implica cada año el transporte en la región de toneladas de atún vivo. El número de paíes y compañías implicadas en la pesca y engorde, la compleja red de subsidios e inversiones y la larga cadena de actividades antes y después del engorde, hacen que el negocio del engorde de atún una perfecta red que hace que la gestión sea virtualmente imposible en el sistema actual. Los científicos reclaman que el crecimiento de esta industria ha deteriorado la calidad de los datos que usan para estimar el estado de la población del atún, haciendo la gestión mucho más complicada.
© Greenpeace / Gavin Newman