Greenpeace condena la decisión de Islandia de reanudar la caza comercial de ballenas tras el anuncio la semana pasada de que el país otorgaría licencia a un armador para la captura de 39 ejemplares, de los que nueve sería rorcuales comunes, especie catalogada como “en peligro”. Ayer domingo se produjo la captura del primer ejemplar, precisamente un rorcual común, hecho calificado por Greenpeace como “acto sin sentido”.
© Greenpeace / Ragnar Axelsson