La flota ballenera japonesa ha salido del puerto de Shimonoseki (Japón) para la mayor cacería desde que entró en vigor la moratoria a la caza comercial hace veinte años. Los japoneses pretenden cazar este año más de 1.000 ballenas en el Océanos Antártico, incluyendo 50 rorcuales comunes en peligro de extinción, 50 yubartas, también en peligro, y 50 rorcuales aliblancos.
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