17 de febrero de 2008.- A primera hora de la mañana de hoy, varios activistas de Greenpeace han desplegado una pancarta de más de 120 metros cuadrados en la planta incineradora de Son Reus en la isla de Mallorca con el lema “quemar basuras contamina”. Los ecologistas quieren denunciar así una de las prácticas más contaminantes, la incineración de residuos. Greenpeace ha elegido la incineradora de Son Reus, un punto negro de la contaminación en España, porque la isla de Mallorca tiene uno de los sistemas de gestión de residuos más contaminantes del Estado, centrado casi en exclusiva en la quema de basuras.
Seguir leyendo